Tres miradas: Agricultor. Aviador. Astronauta.



Toda entidad es una “totalidad” en sí misma dentro de un contexto acotado y al mismo tiempo también es parte de alguna “totalidad” más grande. Esto vale tanto para una partícula subatómica como para un planeta, para una célula como para un órgano, para una letra como para una palabra, para una persona como para una sociedad... Hacía donde miremos veremos “partes/totalidades”, "totalidades dentro de totalidades"; es decir: holones.

Para que nuestra consciencia abarque la mayor cantidad de holones, tanto en su extensión como en su profundidad, es beneficioso desarrollar tres tipos de miradas:
 La mirada del “agricultor”
Observa cada planta. Se ocupa en detalle de todo cuanto le ocurre a cada una. Su estrecha relación con la tierra le permite hacer lo necesario para que crezca cada uno de sus cultivos.

La mirada del “aviador”
Desde la altura de su avión ve un sector más basto de la plantación que la que veía el agricultor. A distancia de la tierra, pierde de vista lo que sucede a cada una de las plantas, pero gana una visibilidad más amplia que le permite entender lo que esta ocurriendo en otras plantaciones de la zona y en su accionar considerará el beneficio de todas.

La mirada del “astronauta”
A través de la ventanilla de su nave a penas distingue algunas zonas agrícolas, aunque contempla el planeta y más allá de el… La infinita inmensidad de la totalidad le es evidente. Los beneficios de su acción serán de escala global.
Cada una de estas diferentes miradas son igual de válidas, necesarias y complementarias entre sí.
Todos se enriquecen con el entrecruzamiento de la información procedente de cada visión. Por ejemplo: El astronauta sabe de una realidad que trasciende la existencia de cada planta; pero como esa trascendencia incluye a todas ellas, resulta imprescindible el minucioso empeño del agricultor. A su vez, el aviador puede guiar al agricultor para que cuide de sus plantas sin perjudicar a las plantaciones vecinas; o puede advertirlo para que sus alegrías y tristezas no dependa exclusivamente de lo que le ocurra a una sola planta… porque le recordará que el capital de su plantación esta constituido también por muchas más plantas.

Si estás tres miradas están fragmentadas, disociadas y resultan antagónicas entre sí… a corto, mediano o largo plazo habrá consecuencias nefastas en todas las escalas.
Si se siente, se piensa y se hace de manera tal que las tres visiones estén alineadas y resulten coherentes entre sí… habrá un resultado dichoso para todos.

Podemos evitar quedar circunscriptos a los cotidianos vaivenes de nuestra realidad, si ejercitamos y desarrollamos la suficiente movilidad de nuestros puntos de vista de manera tal que nos permita re dimensionar cuanto vivimos desde estos tres enfoques.

Tanto a nivel social como individual, estarán mejor orientados nuestros sentimientos, nuestros pensamientos y nuestras acciones si ante cualquier circunstancia logramos respondernos: ¿Que diría de tal situación… el agricultor? ¿Que diría el aviador?  ¿Que diría el astronauta?


Juan Antonio Currado


2 comentarios:

  1. Excelente blog, es una verdadera contribución a la unidad, a la presencia consciente, a la apertura hacia el espacio de quienes habitan con nosotros este hermoso planeta. Gracias por compartir estas inspiraciones tan alentadoras para todos aquellos que buscan armonía,belleza y bondad,tratando de descubrirlas en las sincronicidades de cada día. Una de ellas es este blog. Beatriz.

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  2. Muchas gracias por tus palabras Beatriz. Es una satisfacción leerlas y motivan a seguir publicando más cosas. Que estés bien!

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