SINCRONICIDAD C
ONSCIENTE

Una contribución hacia la re-unión consciente de las partes.

Un espacio para la inspiración y la complementariedad solidaria.




JUAN ANTONIO CURRADO

Psicólogo

Universidad de Buenos Aires, Argentina.



Tus comentarios son bienvenidos en

sincronicidad.consciente@gmail.com


Recibí gratis novedades y actualizaciones de
Sincronicidad Consciente ingreasando tu email:

Delivered by FeedBurner


Creative Commons License
El blog Sincronicidad Consciente
está bajo una licencia de Creative Commons. Puede utilizar su contenido UNICAMENTE citando la fuente y el autor.

Autobiografía en cinco capítulos.




Realizado por
Juan Antonio Currado
sincronicidad.consciente@gmail.com

Tu cuerpo habla (Ejercicio de auto percepción corporal)



En este vídeo encontrarás una guía para tener una mayor consciencia corporal. Es una forma más para comprender que todo cuanto ocurre en nuestro cuerpo esta ligado a lo que sentimos, a lo que pensamos y a como nos vamos realizando en nuestras vidas.

El tiempo de duración es acorde a lo pautado por YouTube. En caso que necesites más tiempo en cada uno de los pasos del ejercicio: Maneja a tu criterio el teclear "pausa" y "play".


Juan Antonio Currado


3 minutos con Vos (Ejercicio de auto conocimiento)



El presente vídeo propone un ejercicio útil para un mayor auto conocimiento. Es una versión que adapte para este blog y está basado en una actividad que utilice en ocasiones de coordinar talleres y otras actividades grupales.

Juan Antonio Currado

Minería contaminante.


"Todos los habitantes gozan del derecho a un ambiente sano, equilibrado, apto para el desarrollo humano y para que las actividades que satisfagan las necesidades presentes sin comprometer las de las generaciones futuras; y tienen el deber de preservarlo."

Art. 41 de la Constitución Argentina



Vídeo realizado por
Conciencia Solidaria - ONG Interprovincial

Para más información
sobre éste y otros temas relacionados con el medio ambiente, ingresar a
http://www.concienciasolidaria.com.ar/acciones.htm#


Juan Antonio Currado

sincronicidad.consciente@gmail.com

3 minutos con Chaplin



Realizado por
Juan Antonio Currado
sincronicidad.consciente@gmail.com

3 minutos con Fontanarrosa



Realizado por
Juan Antonio Currado
sincronicidad.consciente@gmail.com

3 minutos con Picasso



Realizado por
Juan Antonio Currado
sincronicidad.consciente@gmail.com

3 minutos con Gandhi




Vídeo realizado por
Juan Antonio Currado
sincronicidad.consciente@gmail.com

Partes del Todo III: Aguas Vivas




Realizado por
Juan Antonio Currado
sincronicidad.consciente@gmail.com

Semblante de una historia... presente




Realizado por
Juan Antonio Currado
sincronicidad.consciente@gmail.com

Ilusiones ópticas.


Realizado por
Juan Antonio Currado
sincronicidad.consciente@gmail.com

3 minutos con Einstein



Realizado por
Juan Antonio Currado
sincronicidad.consciente@gmail.com

La balsa de la medusa




Realizado por
Juan Antonio Currado
sincronicidad.consciente@gmail.com

Honrar la Vida


Realizado por
Juan Antonio Currado
sincronicidad.consciente@gmail.com

Tolba Phanem: La canción de los hombres.



Realizado por
Juan Antonio Currado
sincronicidad.consciente@gmail.com

Carl Sagan: Ese pequeño punto azul pálido




Con solo recordar más seguido la información de éste vídeo...
nuestro conocimiento tendría más belleza;
si además lo sintiéramos... seríamos más sabios.

Juan Antonio Currado
sincronicidad.consciente@gmail.com


Vídeo subtitulado y editado por Esalito
http://www.interesantenet.blogspot.com/

Zoom a la Vida



Realizado por
Juan Antonio Currado
sincronicidad.consciente@gmail.com

Masaru Emoto: Los mensajes ocultos del agua.


Realizado por
Juan Antonio Currado
sincronicidad.consciente@gmail.com

Partes del Todo I y II: La tierra vista desde el cielo.





Realizados por
Juan Antonio Currado

Fotografías de
Yann Arthus-Bertrand
pertenecientes a su obra "La tierra vista desde el cielo"
http://www.yannarthusbertrand2.org/

sincronicidad.consciente@gmail.com

Test, hemisferios cerebrales y su funciones



El cerebro está constituido por dos mitades. La mitad derecha llamada hemisferio derecho y la mitad izquierda llamada hemisferio izquierdo.

En términos generales, cada hemisferio está especializado en funciones diferentes:

Las funciones del lado izquierdo:

Están asociadas con la lógica, el pensamiento lineal, las palabras, el detalle, la regla, los números y el intelecto. Procesa la información usando el análisis, que es el método de resolver un problema descomponiéndolo en piezas y analizando estas una por una. Se basan en la realidad objetiva y conocida, forma estrategias, es práctico y seguro.
Gobierna principalmente la parte derecha del cuerpo.


Las funciones del lado derecho:

Están relacionadas con la intuición, el pensamiento no lineal, lo no-verbal, la metáfora y la imaginación. Es holístico, procesa globalmente, va del todo a las partes, es intuitivo, subjetivo, usa los sentimientos y las sensaciones, presenta posibilidades, es impetuoso y asume riesgos. Gobierna principalmente la parte izquierda del cuerpo.


Las funciones de los dos hemisferios son igual de valiosas y su complementariedad es fundamental para el desarrollo integral de la persona, para la calidad de sus relaciones y para su capacidad de trabajo.

La imagen de abajo (La cual me llego hace tiempo en un pps, según decía realizado por © Idea Champions) es un interesante y sencillo test para que hagas una auto evaluación aproximada de cual de tus dos hemisferios utilizas con mas preponderancia.

Si ves girar a la bailarina en el sentido de las agujas del reloj: Esta interviniendo el hemisferio derecho de tu cerebro.

Si ves gira a la bailarina en el sentido contrario de las agujas del reloj: Esta interviniendo el hemisferio izquierdo de tu cerebro.

Hay quienes pueden verla girar hacia ambos lados, uno a la vez.

Según te resulte el test, tendrás una orientación respecto a que lado del hemisferio convendría que ejercitaras para aprovechar al máximo las funciones de ambos y desplegar más tu potencial personal.


Bailarina

Meditación y nuevas conexiones neuronales




Cada vez  encontramos más bibliografía y artículos que explican como la ciencia moderna verifica los beneficios de prácticas milenarias. La nota realizada por America Valenzuela y transcripta abajo, es una introducción al tema.


Muchas veces se habla de meditación, pero en realidad se estan refiriendo a una relajación profunda. Por esto que, antess de pasar a la nota mencionada, cabe hacer una mínima diferenciación:


La relajación esta relacionada con lograr voluntariamente un estado de serena armonía a nivel físico, emocional y mental.

La meditación tiene que ver con la intención  de profundizar en el propio Ser y en el Ser de Todas las Cosas. Es un “despertar de la conciencia” que va más allá de lo que nuestra mente puede entender y explicar con palabras.



La relajación profunda es una especie de ante sala a la meditación.

Si se opta por no meditar, igual podemos exceder a muchos de los beneficios de la relajación profunda. Hay variadas técnicas de relajación; es cuestión de elegir la que sea más acorde con cada personalidad y practicarla, al menos, diez o veinte minutos diarios. (Si se cree que destinar ese tiempo es imposible porque hay cosas “más importantes que hacer…”, recomiendo leer el breve cuento  Afilar el hacha lo encontraras en el sector Cuentos, citas y frases semanales de Sincronicidad Consciente)


Juan Antonio Currado




ESTUDIO CON MONJES BUDISTAS


La meditación y la disciplina mental pueden cambiar el modo de trabajar del cerebro. A los monjes budistas la meditación les permite alcanzar niveles de consciencia inusuales gracias a la creación de conexiones neuronales que no existen en los individuos que no suelen realizan prácticas contemplativas.

Así lo han comprobado los investigadores de la Universidad de  Wisconsin-Madison (EE UU) que desde 1992 llevan a cabo un estudio en  colaboración con el actual Dalai Lama y otros monjes budistas muy  experimentados en el arte de la meditación.

Los últimos resultados de este estudio, liderado por los neurocientíficos Antoine Lutz y Richard Davidson, han sido publicados en la revista 'Proceedings of the National Academy of Sciences'.

Hasta ahora fenómenos como la paz interior y la serenidad adquiridos a través de la meditación se interpretaban recurriendo a fuerzas metafísicas. Hoy, gracias a este estudio, los efectos de estas prácticas se han 'traducido' al lenguaje científico. Los monjes budistas que llevan largo tiempo practicando meditación presentan una gran actividad en una zona determinada del cerebro, justo detrás de la parte izquierda de la frente, en la corteza prefrontal izquierda.

En cambio esta área no presenta casi actividad en los individuos que no practican meditación, aunque sí está 'viva' con más frecuencia en aquellos que tienen un carácter optimista y poco ansioso.

"Hemos observado que los monjes que llevan meditando largo tiempo registran una actividad en esa parte del cerebro realmente alta", explica Richard Davidson, integrante la investigación, que se desarrolla en el Laboratorio de Imagen Funcional del Cerebro y Comportamiento.

Asegura que alcanzar un grado de actividad cerebral tan alto en ese área requiere un entrenamiento, al igual que los jugadores de tenis, por ejemplo, mejoran con la práctica en la ejecución de este deporte. 


Un cerebro cambiante

La versión más aceptada hace unos años sobre el desarrollo de nuestro cerebro indicaba que las conexiones neuronales se fijan cuando somos bebés y niños y no varían durante la edad adulta. Pero en la última década, las nuevas técnicas de neuroimagen han permitido observar cambios en las conexiones neuronales habituales durante la edad adulta y se ha comenzado a hablar de la llamada 'neuroplasticidad' o continuidad del desarrollo cerebral durante la edad adulta.

Hoy en día, multitud de estudios constatan que el cerebro no es estático sino que cambia dinámicamente a lo largo de la vida del hombre.

En opinión de estos científicos, los resultados del estudio indican que el cerebro, con un correcto entrenamiento, puede desarrollar funciones y conexiones neuronales nunca imaginadas.

A pesar de todo, el Dalai Lama, al que le fue otorgado el Premio Nobel de la Paz en 1989, no cree que los científicos puedan explicar el nirvana. "La ciencia puede desvelar que ciertas técnicas podrían ayudar a distinguir los porqués de una vida feliz o una miserable, pero la comprensión profunda de la naturaleza de la mente sólo puede alcanzarse a través de la meditación", asegura.

Reiki. Sistema Usui de Sanación Natural

Tecleando sobre la imagen de arriba,
se verá más grande el tamaño de las letras.

sincronicidad.consciente@gmail.com

Maltrato entre varones y mujeres



Que un varón maltrate a una mujer, es mucho más que una contienda entre sexos. Es un problema que sufren (cada uno a su manera) mujeres y varones socializados en un modelo de jerarquías humanas respaldadas por la fuerza o la amenaza de fuerza.

Cuando un varón ejerce violencia para someter a una mujer, esta manejándose dentro de la misma lógica en la que nos manejamos para estar en guerra contra la pobreza, combatir el desempleo, derrotar la inflación, pelear el precio, atacar el cáncer, vencer la depresión, etc. Al centrar nuestras relaciones cotidianas en conversaciones de guerra, control, obediencia, competencia y propiedad, estamos participando de una cultura de dominación en la que “la vida es una lucha”; por lo tanto lo único que podemos hacer es “vencer o morir”.





Justificándose en ésa lógica, se reprime y maltrata a todos aquellos aspectos que se creen contrarios a la oportunidad de “vencer”. Así es que se incentivan y exaltan aquellos aspectos considerados vehiculizadores del “triunfo”, tales como la fuerza física, la iniciativa, la acción, la penetración, la exigencia, la tensión, el pensamiento, la razón y la percepción de la individualidad. Y como “la calle esta dura”, se mutilan o minimizan todos aquellos indicios de flexibilidad, capacidad de espera, contemplación, receptividad, sensibilidad, relajación, sentimiento, intuición o percepción de conjunto; considerándose a éstos aspectos quizás decorosos, pero poco prácticos para “la vida real”. Separado lo útil de lo inútil para “pelearle a la vida”, se piensa que los varones son los únicos dotados del primer grupo de las cualidades antes dicha; y que las mujeres son las únicas portadoras del segundo grupo; además, se considera a los aspectos masculinos como los ideales y a los femeninos como déficit o incompletud de lo masculino. En tal convencimiento resulta “natural” que se jerarquice al varón (y a sus atributos masculinos) por encima de la mujer (y a sus atributos femeninos). Así es que para respetar ése orden, los varones deben “ir al frente” y hacerse cargo controlando y sometiendo a las mujeres (y a todo lo que de señales de atributos femeninos), porque “a las mujeres hay que ponerlas en su lugar y tenerlas cortas para que no te dominen”. Si se las deja hacer lo que ellas quieren, se las percibe como una amenaza al orden pre–establecido, el que dice asegurar como vencer en la vida sin morir en el intento.



Sin embargo en la lógica planteada subyacen algunas creencias básicas que se retroalimentan unas a otras y que merecen ser revisadas desde una mirada distinta, la que por supuesto generara experiencias diferentes:

Una de ellas es creer que únicamente el varón tiene atributos masculinos y que sólo la mujer tiene cualidades femeninas. Sin embargo, estas cualidades o energías femeninas y masculinas no son sinónimo de mujer o de varón. Ambas energías están presentes tanto en varones como en mujeres; lo que varía de uno a otro es la proporción presente en cada uno de ellos. Cada conjunto de características constituye una organización funcional específica, y cada ser humano necesita para vivir de ambas calidades de recursos.

Otra creencia que sostiene al razonamiento antes presentado, es el pensar a estos aspectos como categorías separadas y aisladas entre sí, sin oportunidad de fructífera interpenetración.

Por último, esta también la creencia de que los atributos o energía masculina son mejores o superiores, y por lo tanto más valorados que los atributos o energía femenina.

Impulsados desde las creencias planteadas, se instruye a la mujer para exaltar sus cualidades femeninas, porque se cree que se es más y mejor mujer cuanto más energía femenina tenga (caso contrario se la calificara de “marimacho”); y el varón es educado exaltándole las cualidades masculinas, porque se cree que cuanto más energía masculina, más y mejor varón se es (de no ser así, se lo tildara de “maricón”). Se niega toda relación de nutrida complementariedad entre ambos aspectos de una misma unidad. Y si lo mejor y superior es el varón con sus atributos masculinos, para que “las cosas estén cada una en su lugar”, el varón reprime y maltrata no sólo a la mujer (en tanto representante externa de la energía femenina), sino que también reprime y maltrata en su universo interno a todos aquellos aspectos que tengan que ver con lo femenino. Por otra parte, la mujer recibe como “normal” su supuesta inferioridad respecto al hombre, e intenta conformarse cultivando sus aspectos femeninos; para lograrlo, reprime todo lo que tenga que ver con su energía masculina, o la subordina a los quehaceres de sus funciones femeninas.

Por supuesto que ante el hecho consumado de una mujer dañada y maltratada por el abuso de un varón, ella requiere ser asistida precisa e inmediatamente; pero ese es solo un aspecto de la situación. Observándose este problema de manera más amplia y profunda, se ve que en esta batalla librada entre dos mitades de la humanidad sufren y pierden tanto hombres como mujeres. Ambos desaprovechan la fecunda oportunidad de vivir en la complementariedad interna y externa de las energías femenina/masculina; y eternizan (con alto costo de sufrimiento) la lucha interna contra aquellas cualidades consideradas poco dignas para su sexo.

Cuando cada una de las energías masculina/femenina se disocian una de la otra, les falta el opuesto complementario que facilita un equilibrio armónico y vivificante. Entonces, al no poder disponer de los recursos aportados por el opuesto complementario faltante, la energía que queda presente se extrema y distorsiona; aquí es cuando el varón se entrona como dominador violento y la mujer resulta súbita víctima dominada.

Como “con las mujeres si te haces el tierno perdes”, el varón que golpea a una mujer (entrenado en vivir todo problema como un obstáculo que le impide alcanzar su meta) esta ejecutando impotentemente el único recurso estereotipado para derribarlo: la violencia. Si a alguien se lo entrena para “ser martillo”, es lógico que busque el lado “clavo” de las cosas para golpearlas y sentirse útil. Cuando la mujer es golpeada por el varón, también esta ejecutando impotentemente el estereotipo aprendido: adaptarse pasiva y sumisamente a cualquier adversidad impuesta; porque si bien sabe que “hay amores que matan”, no sabe decir “basta” porque no encuentra recursos internos para hacerlo.



En tanto a mujer y a varón les falte el armónico equilibrio entre las cualidades o energías masculina/femenina (para autoregularse interna y externamente), estarán impedidos de hacer crecer los recursos disponibles que les posibilitara elegir el más adecuado para resolver cada problema que les toque vivir.

En tanto comunidad, es imperioso reivindicar el valor e importancia de la energía femenina, no solamente en mujeres y varones, sino también en todas las organizaciones e instituciones sociales, y así co-crear una cultura en la que la complementariedad solidaria sea una realidad.


Vitalidad SIN estrés


Personas enteras

Sentimos vergüenza y se nos sonroja la cara: Alcanza con una simple emoción para que la sangre se desplace por el cuerpo y se acumule en el rostro; es una sencilla evidencia de que ante las situaciones cotidianas respondemos como personas enteras.

El hecho de que el cuerpo, las emociones y la mente conformen una unidad con nuestro entorno no es una novedad; por ejemplo Aristóteles dijo: “Psique (alma) y cuerpo reaccionan complementariamente una con otro. Un cambio en el estado de la psique produce un cambio en la estructura del cuerpo, y a la inversa, un cambio en la estructura del cuerpo produce un cambio en la estructura de la psique”.


Hoy en día la comunidad científica reconoce que la mente, las emociones y el cuerpo están vinculados físicamente a través de sus vehículos y receptores de información. La salud de una persona esta relacionada con lo que suceda en cada una de dichos aspectos y con el equilibrio logrado entre ellos; dedicar tiempo a cuidar y desarrollar por igual nuestro muestro cuerpo, nuestras emociones y nuestra mente, es ocuparnos de nuestra salud integral… y esto es algo que nadie puede hacer por nosotros.


El estrés nuestro de cada día






Cuando hablamos de salud, cada vez más recurrimos al uso de una palabra: Estrés. En nuestros tiempos, esta especie de “epidemia invisible” puede afectar por igual a un individuo, a una familia, como así también a una empresa.


Con la palabra estrés hacemos referencia al conjunto de alteraciones (mentales, emocionales y físicas) activadas ante situaciones percibidas como exigencias desbordantes o amenazantes.


Antiguamente el estrés cumplía el propósito de preparar a los seres humanos para responder a estados de emergencia que le representaban una amenaza física. El preservar la propia vida, generalmente requería de respuestas rápidas y vigorosas tales como el huir o pelear. Para lograr de manera inmediata más fuerza y energía, el cerebro envía señales químicas que activan la secreción de hormonas que provocan una reacción en cadena en el organismo: el corazón late más rápido y la presión arterial sube; la sangre es desviada de los intestinos a los músculos para huir del peligro o actuar rápidamente, y el nivel de insulina aumenta para permitir que el cuerpo metabolice más energía.

En la vida de nuestros antepasados los estados de emergencia duraban a lo sumo unos pocos minutos. Echa la descarga necesaria durante la acción y una vez superada la emergencia, el nivel de hormonas secretadas y los procesos fisiológicos volvían a su estado normal. Eran reacciones que duraban un breve período de tiempo, por lo cual no resultaban dañinas. Pero si esta situación persiste, la fatiga resultante será nociva para la salud general del individuo.

En nuestra moderna sociedad, el mecanismo del estrés es activado no tanto por peligros momentáneos sino a causa de estados de exigencia prolongados. Dentro del contexto de la vida moderna, con demasiada frecuencia y durante mucho tiempo, entramos en la fase de continua alerta. Una reacción que a corto plazo es funcional, a largo plazo se transforma en disfuncional y nociva para la salud. Aquí es donde el estrés empieza a “pasar factura”.



Un cable a tierra


Cuando los períodos de estrés son prolongados, es saludable alivianar las presiones o exigencias que nos desbordan y ponen en riesgo nuestra integridad.

El ejercicio físico tiene múltiples beneficios para nuestra salud integral. Es útil para “descargar y desenchufarnos”; al practicarlo liberamos endorfinas que producen la sensación de felicidad y relajación. Tiene un efecto protector a largo plazo, reducimos los niveles de tensión neuromuscular y prevenimos el padecer los síntomas y las múltiples enfermedades asociadas al estrés.

Por el trajín mental-emocional de los quehaceres diarios, muchas veces quedamos agotados y embotados; es fácil tentarnos a quedarnos en el sillón o tirarnos en la cama, muchas veces para continuar dándole estériles vueltas y vueltas a nuestros problemas. Sin embargo, suele ser el cuerpo el que menos se movió durante todo el día y lo que necesitamos es justamente eso: mover el cuerpo. Cuando lo hacemos, aunque a veces “cuesta arrancar”, descubrimos que teníamos muchas más energías físicas de las que creíamos tener. Al terminar, siempre nos queda un “gustito de placer, de misión cumplida”, porque internamente sabemos que al satisfacer las necesidades de nuestro cuerpo, nos estamos ocupando y cuidando a nosotros mismos como personas enteras. Entonces, disponemos de energías renovadas para retomar nuestras tareas con mayor vitalidad y encontrar soluciones donde antes veíamos solamente problemas.

Hay muchas opciones de actividad física (caminar, correr, bailar, ir al gimnasio, jugar al fútbol, nadar, hacer yoga, expresión corporal, tai chi chuan, etc.). Es importante encontrar la actividad que más nos guste, la que resulte más adecuada a mi manera de ser, aquella que más disfrutemos por el solo echo de hacerla… sin presiones, más allá del resultado a futuro.



Reivindicación de la pausa


Vivimos una sociedad que privilegia la acción en la tarea, por encima de la pausa. Sin embargo ambas son igual de legítimas, necesarias y complementarias.


Por donde miremos en la vida encontraremos ritmos… altos y bajos: el día y la noche, las estaciones del año, las escalas musicales, el movimiento de las mareas, los latidos del corazón, etc. Pretender anular o minimizar la secuencia del ritmo de todas las cosas sería perturbar el íntimo proceso de la vida e incrementar los generadores de estrés.

Nuestro cuerpo, nuestras emociones y nuestra mente también tienen un ritmo para la acción y para la pausa; cuando por apuro salteamos estos ritmos, perdemos de vista que necesita cada uno de ellas para optimizar su eficiencia. En cambio, cuanto más los escuchemos y respetemos, seremos más vitales en la realización de nuestras metas y sin los insalubres efectos del estrés.


Enojarse SIN herir

Son las diez y diez y no llega.
¡Otra vez lo mismo! ¿Para que me habré apurado?

¡Me hizo venir a las diez, ya son las 10,17 y no aparece!

No pude ser, son casi las 10,20 y con todo lo que tengo que hacer todavía estoy aquí esperándolo.
¡Este es un desconsiderado!

Son más de 10,25. Ya me arruinó el día. ¡A ver con qué excusa viene! Espero hasta las 10,30 y me voy.
¡Ya me va a escuchar este…!

¡Ah viniste! ¡Sos un irresponsable… un irrespetuoso!
¡Yo corro para llegar a horario, pero vos sos el mismo desconsiderado de siempre!
¡La próxima yo voy a llegar a cualquier hora y a disfrutar dejándote plantado!


Frustración y enojo: Dos caras de la misma moneda.

Siempre que hay enojo, hay un deseo o necesidad no satisfecha; espero algo… y eso no sucede.

En el relato, quien llego puntual esperaba satisfacer su necesidad de que la otra persona estuviese a la hora acordada. Cuando la otra persona llega media hora tarde, se frustra por no lograr satisfacer su necesidad. Paso seguido: se enoja.

Al enojamos nos inunda una energía o fuerza adicional. A nivel orgánico se corresponde con la mayor segregación de adrenalina y de noradrenalina; el corazón late más rápido, aumenta la presión sanguínea y la mayor afluencia de sangre en músculos y brazos nos dispone para la acción física inmediata. Esta hiperactividad o plus de energía, es una fuerza extra que disponemos para reforzar las acciones destinadas a la autoafirmación y a obtener lo que necesitamos. En tal sentido el enojo no es un fin en si mismo, es una herramienta para resolver un problema.








“Yo nunca me enojo, pero cuando me enojo…”

Es común escuchar a quienes dicen no enojarse casi nunca; pero cuando lo hacen, se enfurecen de tal manera que parecen enceguecer.

Lo que les ocurre no es que casi nunca se enojan, sino que no lo registran adecuadamente o se aguantan la exteriorización de todos los pequeños enojos. Así resulta que la manifestación del enojo, queda supeditada solamente a dos opciones: todo o nada.

Si existiera alguna escala que de 0 a 10 midiese la magnitud de esta emoción, encontraríamos que generalmente estas personas no expresan el enojo hasta que éste no exceda de la puntuación entre 8 o 9. Pasada esa marca, la carga adicional de energía se hace cada vez más inaguantable, entonces los sobrepasa y estallan en una ira indiscriminada. Este estallido muchas veces es desproporcionado en relación a la situación que lo detonó; es la “gota que desborda el vaso” y el típico “pase de viejas facturas”.

El enojo que vamos “tragando” nos transforma en “bombas de tiempo”. Cuando explotamos en ira, la onda expansiva va hacia adentro de nosotros o hacia afuera. Si va hacia dentro, estamos enojados con nosotros mismos, por lo que nos maltratamos de varias maneras. Cuando va hacia afuera, descargamos (de formas sutiles o concretas) la energía del enojo contra quien consideramos culpable de nuestra frustración.

Nuestro personaje del relato inicial, en vez de aprovechar la energía del enojo en arbitrar lo adecuado para satisfacer su necesidad, la utiliza para agraviar y herir verbalmente. Por un lado lo descalifica (¡irresponsable… irrespetuoso... desconsiderado!) y por otro lado se toma revancha (¡voy a llegar a cualquier hora y a disfrutar dejándote plantado!). Apela al antiguo “ojo por ojo”, cual expresa la intención de lastimar al otro, por lo menos, tanto como él me lastimo a mi.


Golpe por golpe

Si la energía del enojo deja de ser un medio para satisfacer mi frustración y se convierte en un arma con la cual atacar y derrotar el oponente, entonces lo importante ya no será resolver el problema, sino ganar la pelea.

Cuando el objetivo es someter al otro, y si las dos partes hacen lo mismo, no pasará mucho tiempo para que el otro encuentre la oportunidad de replicar el golpe. Así se crea el clima de batalla propicio para iniciar una escalada de agresión en la cual ambos terminan heridos.

Esta acción no solo deja a las dos partes lastimadas, sino que a demás, deja sin satisfacer lo que estoy necesitando. Por lo tanto: sigo frustrado.


Qué hacer cuando me enojo

En principio resulta útil estar atento a los pequeños enojos. Es más fácil accionar antes de que estos aumenten su intensidad. Además que, como todo aprendizaje, es mejor empezar a ejercitarnos con situaciones más sencillas, en ves de comenzar con las mas complejas y extremas.

Vimos que junto a la emoción del enojo se produce una tensión muscular adicional. Es importante que la acción de descarga corporal quede diferenciada e independizada del impulso a castigar o al de hacer sufrir. Así que, como primer paso, es saludable aprender a descomprimir esa especie de “olla a presión” sin agraviar al otro. Hay quienes se descargan moviéndose físicamente (caminando, corriendo, saltando, etc.); están los que prefieren contar hasta diez… e ir calmándose de a poco; o aquellos que optan por hacer alguna relajación o meditación. Hay muchas formas de liberar la tensión acumulada, cada uno puede elegir la que más le sirva.

La descarga fisiológica, no es para que una vez tranquilos dejemos pasar la situación que produjo el enojo, es para que una vez calmados y relajados estemos en mejores condiciones de dilucidar y resolver el problema.

El paso siguiente, sería expresarle claramente al otro lo que a mi me pasa con lo que él hace.

Otra vez recurriendo al relato inicial, la persona enojada podría decirle: “Cuando quedamos en encontrarnos a una hora y no venís puntualmente, yo me enojo mucho con vos; me pongo nervioso pensando que se me complica todo lo que tengo que hacer después; y a demás siento que no sirve de nada que corra para llegar a horario” Esto se puede decir en tono y con gesto de enojo, no hace falta ocultarlo tras una vos y sonrisa “angelical”.

El decir lo que a mí me pasa tiene varios beneficios: Es una manera de reconocer y autoafirmar lo que estoy vivenciando; resulta ser otra forma de descarga físico-emocional. Pero además, al informárselo desecho la suposición de que el otro debería saber por sí mismo lo que a mí me pasa. Cuando únicamente le digo como yo me siento, sin atacarlo ni enjuiciarlo, estoy aportando mi parte para evitar el inicio de una escalada de agresiones.

Por último, puedo decirle a la otra persona que es lo que yo necesito de él y hacerle una propuesta para que corrija lo que hizo y, en la medida de lo posible, que no vuelva a repetirse. Volviendo al ejemplo del relato sería: “Te propongo que veamos la forma para que, de aquí en mas, aseguremos que llegaras puntualmente”

Si la otra persona acepta mi propuesta, habremos enriquecido la relación porque ambos supimos resolver el problema. Y cuanto más vivenciemos esta nueva experiencia, la asociación: enojo = pelea, será cada vez más una precaria creencia.


El que yo cambie, no obliga a cambiar al otro

En toda relación, es muy posible que si cambia una de las partes algún efecto de cambió se produzca en la otra. Pero no hay garantías de que esto ocurra. Al igual que yo no estoy obligado a hacer lo que el otro espera de mí, la otra parte tampoco esta obligada a hacer lo que yo espero de ella.

Puede ocurrir que, a pesar de haber expresado muy correctamente mi enojo, el otro siga sin hacer lo que yo necesito. En tal caso seguiré sin obtener lo que espero y no cesará la frustración. Si por ejemplo me enojo porque necesito agua y la persona de quien espero el vaso con agua no me lo da, seguiré frustrado y con sed. En tal caso, puede haber desencuentro (inclusive separación), pero por no haber peleas ni heridas que curar, estaré en mejores condiciones de conseguir en otro lado el agua que necesito.


Aprendamos juntos

Quien más, quien menos, nos guste o no, todos experimentamos enojo. De hecho, es una de las reacciones más antiguas que disponemos.

En lo albores de nuestra humanidad, se requería de la fuerza muscular para asegurar la satisfacción de muchas necesidades, por ejemplo la confrontación física ante la amenaza del espacio territorial. A pesar de que en nuestra vida moderna ya no se requiere de la fuerza física para satisfacer la mayoría de nuestras cotidianas frustraciones, nuestro cuerpo sigue brindándonos los mismos recursos del pasado para que obtengamos a la fuerza lo que esperamos.

Es nuestra tarea individual y colectiva el continuar evolucionando. Cuando alguien no hace lo que esperamos, o si algo no sucede tal como lo necesitamos, ojalá que estos no sean motivos para justificar batallas, sino que sean oportunidades para seguir aprendiendo a satisfacer lo que deseamos… pero sin herir a nadie… porque el daño no es un ingrediente necesario en la receta.

Charla/Taller: Inteligencia de las Emociones









CICLO DE CHARLAS: INTELIGENCIA DE LAS EMOCIONES


Es función de las emociones informarnos sobre el estado de nuestro universo psicológico.

A través de las emociones podemos ver la singular manera en que nos conducimos en la vida; pueden indicarnos bien-estar o mal-estar. Cada emoción tiene su propia razón de ser. Pedemos no estar de acuerdo con el mensaje que nos brindan, pero no por esto corresponde que descalifiquemos al mensajero.

La adecuada comprensión de las emociones es una insustituible herramienta para que podamos orientarnos en la vida de una manera más plena y satisfactoria.


Durante el Ciclo Inteligencia de las Emociones, se brindará información para comprender mejor y aprovechar la función de algunas emociones. Lo haremos recorriendo de una forma amena y coloquial cuatro temas: MIEDO. AUTOEXIGENCIA. ENOJO. CULPA


Objetivo

Que los participantes al Ciclo comprendan el sentido de cada emoción y aprendan a utilizarlas eficazmente para enriquecer sus relaciones.


Metodología

Ciclo de Charlas en 4 encuentros, con una frecuencia quincenal y de 1,30 hs. de duración cada uno. Se trabajara una emoción en cada encuentro.

Modalidad de grupo abierto. Si bien se promoverá la participación al Ciclo completo, podrán elegir asistir al encuentro de cuyo tema más les interese.

Dinámica de charla distendida con preguntas y respuestas. Posibilidad de breve ejercicio vivencial supeditado al interés y posibilidades de los participantes.


Fecha de próximos talleres y más información:
sincronicidad.consciente@gmail.com

El miedo NO es tonto

El miedo no esta en nuestras vidas para entorpecernos, sino para hacernos más sabios.
Si viéramos la posibilidad del aprendizaje en todo cuanto vivimos, entonces encontraríamos en el miedo a un atento aliado.




No todos tenemos miedo a lo mismo. Existe el miedo a los perros, a la pobreza, a los ascensores, a viajar en avión, a los exámenes, a los cambios, a la enfermedad, etc. Tampoco todos vivenciamos el miedo con la misma intensidad, puede variar desde un leve temor hasta el pánico. Pero en todos los casos, siempre que tenemos miedo es porque sentimos que nuestra integridad psicofísica esta parcial o totalmente amenazada.







Por ejemplo, si no se nadar puede resultarme amenazante una piscina profunda y puedo ver el peligro de ahogarme ante el hecho de tirarme. En cambio, si se nadar disfrutaré del zambullirme sin experimentar miedo. Algo me resulta una amenaza y veo el peligro de terminar herido, porque carezco de los recursos necesarios para evitarlo.

La emoción que vivenciamos como miedo es la que tiene la función de indicar que existe una desproporción entre los recursos que dispongo y el peligro que enfrento
(en el ejemplo dado tiene que ver con el no saber nadar y con la profundidad de la piscina); por esto que cuanto más grande sea la desproporción, mayor será la intensidad del miedo.

Lo que para uno es una amenaza, puede no serlo para otro. Escalar la ladera de un precipicio puede no ser intimidante para un experimentado escalador, y sí puede serlo para quien jamás se acerco a una montaña. Porque no todos disponemos de los mismos recursos, es que no todos tenemos miedo a lo mismo. El que le tenga miedo a algo no significa que sea miedoso. Nadie es miedoso, solo se tiene miedo. Todos sentimos coraje en unas circunstancias, al tiempo que experimentamos miedo en otras; porque todos tenemos más recursos disponibles para unas cosas que para otras.

En la evolución de las especies, el miedo tiene una función insustituible. No obstante, cuando alguien tiene miedo, es común escuchar que se lo descalifique diciéndole: “No seas miedoso!, ¡Dale que no te va a pasar nada!, ¡Como le vas a tener miedo a esto!”. Con estas y otras expresiones similares, se dictamina “¡No al miedo!”. Sin embargo, todo miedo tiene su propia razón de ser y una función que cumplir. Si no la descubrimos, es porque no nos acercamos lo suficiente o no lo hacemos adecuadamente como para que se nos devele la coherencia de su sentido.
Cuando no se diferencia la alarma (el miedo) de su función (avisar que hay menos recursos de los requeridos) es que se busca acabar con el miedo en vez de ocuparse de incrementar los recursos. Es como si al sonar una alarma contra incendios, se corriera a desactivarla en lugar de ir a apagar el fuego. El problema no esta en la señal, sino en lo que hacemos con ella.

Tener miedo no es un signo vergonzoso, es una oportunidad de aprendizaje. Si la aprovechamos adecuadamente, siempre terminamos más capacitados.

Cuando nos permitimos sentir el miedo y respetamos su legitimidad, estamos en condiciones más dignas de darnos cuenta en que consiste la amenaza.

Al mirar hacia donde nos señala el miedo, nos encontramos con la parte de uno mismo que se siente amenazada; generalmente es un aspecto desvalido ignorado o maltratado que carece de recursos.

Al entablar un contacto con ese aspecto desvalido, podemos entender certeramente que le sucede.
En un dialogo interno imaginario, podemos preguntarle “Que es lo que necesitas para desarrollar los recursos que te permitan resolver el problema de la amenaza?” Para luego darnos unos segundos y escuchar que nos respondería esa parte que tiene miedo.
Quizás el aspecto que se siente amenazado necesite paciencia, respeto, instrucción, cariño, un guía afectuoso, etc.
Recién cuando sepamos claramente que necesita, tendremos la maravillosa oportunidad de asistirlo eficazmente brindándole lo que él pidió para desarrollar los recursos que precisa. Retomando el sencillo ejemplo de quien siente miedo ante una piscina profunda, posiblemente diga que necesite aprender a hacer un curso de natación. Solo cuando aprenda a nadar, dejara de sentir miedo.

Dejo de sentir miedo cuando detecto cuales son los recursos de los que carezco y los incremento. Entonces será como si el miedo nos guiñara un ojo mientras que da un paso al costado, porque habiendo cumplido satisfactoriamente su función, ya no tendrá nada que señalarnos.


Juan Antonio Currado
sincronicidad.consciente@gmail.com

Iguales, pero diferentes.



Radio Nederland

Reportaje realizado por Anna Karina Rosales a Juan Antonio Currado



Chávez-Uribe: iguales pero diferentes

17-04-2009

En los últimos tiempos se perciben menos enfrentamientos verbales entre los Presidentes de Venezuela, Hugo Chávez, y Colombia, Álvaro Uribe. Por el contrario, son más notorias las deferencias y palabras de halago entre uno y otro líder.


hugo240.jpg
Hugo Chávez.
Foto: Agencia Brasil



A pesar de no estar de acuerdo en alguna materia, ambos mandatarios demuestran llevarse muy bien. Cuando coinciden frente al público, sus ademanes son efusivos. Cabe entonces preguntarse si será esto un reconocimiento mutuo, un respeto real del individuo político que se tiene al frente.

"Ojalá que sí sea eso. De que reconozcan una legitimidad en el otro," sostiene el psicólogo argentino Juan Antonio Currado. En entrevista a Radio Nederland, el experto sostiene que, a pesar de las diferencias ideológicas entre Chávez y Uribe, ambos líderes son, al fin de cuentas, muy parecidos.

Currado señala que los dos se refieren a los problemas y a la vida en términos de una lucha, utilizan un vocabulario en el que imperan palabras que manifiestan poder o dominio, y su retórica parece ser la fórmula maestra capaz de transformar a todo aquello con lo que están en desacuerdo.

Retórica egocéntrica
"Un rasgo muy general de estos líderes es que basan su poder y todo lo que hacen en un fuerte personalismo", agrega Currado, quien explica que la organización de los Gobiernos de estos mandatarios está centrada en función de ellos como persona o individuo.

"Ambos tienen un alto índice de popularidad y aprovechan también esa coyuntura en su propio beneficio, como, por ejemplo, la modificación o los intentos de modificación de las Constituciones de sus respectivos países para continuar en el poder".

Además su retórica es típica de alguien centrado en sí mismo como individualidad. "Yo voy a hacer tal cosa en beneficio del pueblo, dice, pero vemos que esta promesa se afianza en su propia capacidad de acción, sin tener muy en cuenta lo que sería un trabajo en equipo".

Competencia de egos

alvarito240.jpg
Álvaro Uribe
Foto: Presidencia de la
República
El psicólogo afirma que existe competencia entre ambos líderes, no sólo en el plano ideológico sino también, y quizás sobretodo, en el plano del ego, en el sentido puro y duro de decir "soy más poderoso que tú y lo quiero demostrar".

Currado apela a una metáfora en la que, en tanto individuos, todos nos consideramos como parte de un rompecabezas. "Cada parte es necesaria y útil para llegar a aproximarnos a una imagen completa de este rompecabezas", dice. Cuando Chávez y Uribe constantemente dicen, o quieren demostrar, que el uno es más poderoso que el otro, le restan legitimidad al otro como diferente, la legitimidad que le es necesaria.

En otras palabras, se necesitan estos antagonismos para constituir una unidad. "Cada uno tiene su propia razón de ser, su propia lógica," explica el experto, "tiene una intención positiva y profunda en lo que quiere realizar, aunque muchas veces la forma en la cual quieren realizarlo quizás no esté de acuerdo. Pero no por descartar las formas hay que perder el sentido"

Necesidad mutua
Si Chávez y Uribe pudieran sentarse a dialogar tratando de entender el sentido profundo y útil de lo que cada uno quiere hacer con sus Gobiernos y sus políticas, posiblemente las diferencias podrían quedar un poco de lado. En ese sentido, Currado considera importante el diálogo y el respeto mutuo entre ambos líderes.

Así mismo, espera que este aparente reconocimiento de la legitimidad del otro sea genuino, "que no sea sólo una cuestión de miedo, de especulación, en la que, por ahora, se aguantan hasta encontrar un mejor momento de poder ejercer su poder de fuerza sobre el otro, y someterlo"

Integración
El respeto de espacios y legitimación de sus respectivas ideologías favorece hasta cierto punto una integración entre ambos líderes "Esto podrá desarrollarse en la medida en que, aunque no esté de acuerdo, cada uno entienda que el otro tiene razón de lo que hace," sostiene Currado

Para que una integración tenga sentido entre estos líderes es necesario que, en serio, cada integrante sienta respeto hacia el otro. Es lo más adecuado para lograr lo que uno necesita. "Dos letras de una palabra son diferentes, pero las dos se necesitan para decir la palabra que estoy pronunciando. No podemos eliminar a ninguna de ellas porque todas son útiles," puntualiza Currado.

El psicólogo es optimista y considera que cada vez hay más diálogo y búsqueda de puntos en común. "La humanidad toda, no sólo Latinoamérica, toma gradualmente más conciencia de que vivimos en un planeta cada vez más pequeño, donde no podemos estar al margen de lo que pasa en el otro lado. Por las buenas o las malas, esto nos obliga a conversar con el que tenemos al lado," concluye.





Radio Nederland en español
http://www.rnw.nl/es/espa%C3%B1ol

Desde la lucha por el poder, hacia el poder de la complementariedad.





Trabajo presentado en el Primer Congreso Argentino de Psicología Política (nov. 2000) y publicado en el libro Psicología Política Argentina.






Una visión desde la Psicología Transpersonal



Introducción

A pesar de las diferencias partidarias e ideológicas, generalmente en política se coincide al utilizarse el mismo discurso para describir el tipo de relación que se entabla con los problemas. Cotidianamente se habla de “combatir el desempleo”, “derrotar la corrupción”, “luchar contra la pobreza”, “ganarle a la crisis”, “eliminar la evasión”, etc. Como una manifestación de fuerza, potencia y coraje, se utiliza un vocabulario en el que la palabra “vencer” aparece como una formula maestra capaz de transformar a todo aquello con lo que se esta en desacuerdo.

La forma en que se expresan los políticos no les es exclusiva. Por ejemplo, en el campo de la salud también se habla de “luchar contra el cáncer”, “derrotar al SIDA”, “combatir el estrés”, etc. El referirse a la vida como a una lucha y a cada logro como si fuera el resultado de una batalla, es algo común en múltiples espacios socio-culturales.

El hecho de convivir conversando un idioma en el que vencer y resolver parecen ser sinónimos, hace que los problemas sean entendidos y tratados como obstáculos a ser eliminados.






Como a las palabras no se las lleva el viento, es en lo cotidiano individual y comunal que se va configurando una realidad habitada por vencedores/dominadores y vencidos/dominados.

Cuando en política se habla de “luchar por el poder”, ese decir adquiere legitimidad en una cosmovisión que privilegia las jerarquías de dominación establecidas a través de relaciones de lucha entre vencedores y vencidos.

Una cosmovisión es un hecho dinámico que varía históricamente y que refleja el nivel de conciencia de cada época. Veremos entonces que la “lucha por el poder” es la manifestación de un momento evolutivo de la conciencia humana y expresión de un paradigma específico.


Pautas de la evolución


Nuestra actual conciencia humana adquiere un sentido más amplio cuando es contextualizada dentro de la evolución que viene desplegándose desde hace 15.000 millones de años.

Comenzare rastreando apenas algunas huellas del tiempo partiendo desde el Big Bang. Pero para facilitar una representación a escala humana de cantidades de tiempo astronómicas, propongo la siguiente metáfora: Imaginemos que el tiempo transcurrido desde la Explosión Primordial hasta la actualidad es reducido a los siete días de una semana. En el transcurso de esta semana cósmica, encontramos que el Big Bang sucede en el 1er. día. En el 5to.día, se forma el Sol y la Tierra. La vida emerge antes de que concluya el 6to. día. En los últimos 4 minutos del 7mo. día, aparecen los primeros Homínidos. En los 2 minutos restantes comienza a desarrollarse el cerebro humano, y alcanza su fisiología actual en los 10 segundos finales del 7mo. día. ¡Apenas 10 segundos de conciencia para el intento humano de aprender a organizarnos y conducirnos creativamente en coherencia con lo que viene aconteciendo durante siete días!

Los cambios que fueron sucediéndose durante la semana cósmica, ofrecen indicios para entender a la evolución como un proceso de autotrascendencia cuya ley es la unidad por integración; siempre se conserva la unidad funcional, gracias a la integración que coordina en una unidad más elevada, actividades cada vez más numerosas y complejas.

Cada paso evolutivo va más allá de sus predecesores, pero integra al estadio anterior y le agrega componentes insólitamente nuevos. Así es que las primeras formas vivas (plantas) superan a la materia inerte y a los minerales, pero las incluyen en su propia constitución. De igual manera, los animales superaron a las formas de vida vegetal, pero incluyeron a la vida en su constitución. La especie humana también hizo lo mismo al superar a los animales, sin que por esto haya dejado de conservar algunas de sus características. Los humanos incluimos y trascendemos, por implicación, a todos los estadios evolutivos anteriores.

Donde quiera que miremos veremos holones, o sea que encontraremos totalidades enlazadas entre sí formando parte de totalidades mayores, las que a su vez, también están integrándose y enlazándose mutuamente formando a otras totalidades superiores.

En el discurrir del tiempo, las totalidades de hoy, serán las partes de las totalidades del mañana...


Dado que la materia prima que nos constituye es la misma que viene evolucionando en el Universo desde hace 15.000 millones de años, es que en el despliegue de nuestra conciencia también se halla presente el mismo impulso hacia la unificación a través de la integración de todas las partes. Dicho impulso se manifiesta en secuencias sucesivas tendientes a producir totalidades cada vez más elevadas, inclusivas y organizadas.

Abreviadamente pueden diferenciarse tres grandes momentos de este extraordinario proceso evolutivo: No-conciencia, Conciencia de sí y Conciencia de parte. Cada una de estas etapas o fulcros nos brinda una visión del mundo diferente. Como veremos seguidamente, el transitar cada uno de esos momentos equivale a verdaderos cambios de paradigmas en los que cambia la sensación de identidad, las necesidades del yo, la mirada sobre los demás y la actitud ante la vida.



No-conciencia

Era en la aurora de la especie humana, cuando el ego del incipiente hombre y el mundo que lo circundaba, permanecían indiferenciados, fundidos y confundidos.

Se trataba de una etapa pre-personal en la que su ego era el mundo y todo el mundo era su ego. No podía diferenciar a la parte del todo, ni distinguir entre la experiencia interna y el mundo externo. El sí mimo no era experimentado como una entidad independiente y se carecía de autoconciencia.

Si bien los primeros protohumanos habían comenzado a trascender los estadios evolutivos anteriores (materia, vida vegetal y animal), todavía estaban inertes al poder y gobierno de estos estadios; aún no disponían de ningún atisbo de voluntad.



Conciencia de sí

En la medida que la especie humana fue trascendiendo los estadios anteriores de la evolución y emergiendo del estado de No-conciencia, es que también fue despertando a una existencia independiente.

Al tiempo que va aprendiendo a diferenciar mundo interno de mundo externo y a la parte del Todo, es que también va adquiriendo la capacidad de decir “yo soy”. Es el origen de la conciencia de sí y el nacimiento de la persona.

A partir de este estadio ira desarrollándose una conducta deliberada, la cual querrá experimentarse en todas sus posibilidades para liberarse del poder de los estadíos evolutivos que lo anteceden y comenzar a gobernarse “autónomamente”.

En la evolución, cada paso aporta nuevas posibilidades que permiten trascender a las limitaciones de la fase anterior, pero cada paso también introduce nuevas imposibilidades que le son propias.

Gracias a la Conciencia de sí, fue posible que la fusión con el mundo se disolviera y que comenzaran a hacerse distinguibles las diferencias. Pero esta nueva capacidad también introdujo nuevos problemas derivados de la imposibilidad intrínseca que tiene la Conciencia de sí para acceder a aquello que re-liga a las partes con el Todo.

Debido a la incapacidad de este estadio para integrar a las diferencias demarcadas en una Unidad que las incluya y trascienda, es que, del límite entre las partes, únicamente se percibió su facultad de separar. Es como si la frontera (límite) entre dos países únicamente tuviese la función de separarlos.

Al confundirse la capacidad de diferenciar con la de separar, el universo quedó fragmentado en dualidades (mundo interno - mundo externo, yo - él, nosotros - ellos, sujeto - objeto, etc.) y se pensó que cada una de estas diferentes partes eran esencialmente aisladas, opuestas y antagónicas. A modo de metáfora, ésta situación es comparable a un organismo cuyas células adquieren Conciencia de sí pero, al ignorar que cada una es parte del mismo cuerpo, entonces pelean unas contra otras para por ejemplo obtener mayor oxigeno para sí mismas; consecuentemente celebran su victoria cada vez que vencen a otras células en su lucha por el oxigeno.

Cuando desde la Conciencia de sí se dice “yo soy”, sé esta afincando la propia identidad en un ego que también aparece fragmentado y aislado del resto. Esta situación genera una sensación de pequeñez desde la cual resultan peligrosas las diferencias. Si no encuentro nada que me re-una con el otro diferente, y si estoy convencido de que este otro es en esencia opuesto y antagónico a mí, es lógico entonces ver en él a un enemigo que amenaza mi propia identidad. Entonces, desde una actitud cosmocéntrica, el ego fragmentado intenta autoexpandirse y aumentar al máximo su área de influencia. Para tener el poder suficiente que le permita adecuar el medio a sus propios objetivos, busca neutralizar o eliminar el poder antagónico del otro diferente. Cuando cada ego fragmentado hace lo mismo (ya sea individualmente o agrupándose junto a otros que considera del mismo lado por el hecho de compartir iguales preferencias), es que se crea un clima de batalla propicio para la lucha por el poder y para que se instituyan jerarquías de dominación entre vencedores y vencidos.



Conciencia de parte

La Conciencia de sí es un eslabón necesario que introdujo aportes imprescindibles para la evolución. Pero recién últimamente (tras ensayo y error) estamos comenzando a darnos cuenta que la propia incapacidad para integrar las partes en la Unidad genera problemas que son imposibles de solucionar con respuestas procedentes del mismo nivel de conciencia que las creo.
El hecho de que colectivamente estemos viviendo el inicio de la transición desde la Conciencia de sí hacia la Conciencia de parte, hace difícil describir las cualidades del paso evolutivo venidero. No obstante, a través de la experiencia relatada por místicos-sabios de todos los tiempos, disponemos de una descripción de la Conciencia de parte que coincide con lo revelado desde el núcleo esotérico del hinduismo, del budismo, del taoísmo, del sufismo y del cristianismo. Por suponer que el estado de conciencia al que accedieron estos místicos-sabios representa una etapa superior del desarrollo de la humanidad, es que me remitiré a sus detallados relatos para aproximarnos a las características de la Conciencia de parte.

Conforme a lo ante dicho, encontramos que cuanto más evoluciona la conciencia, más se expanden los límites del fragmentado ego personal, y más cerca se esta de re-encontrar la Unidad. Se trata de una etapa transpersonal en la que la conciencia salta a una dimensión capaz de trascender el dualismo propio de la conciencia de sí (mundo interno - mundo externo, yo - él, nosotros - ellos, sujeto - objeto, etc.) Se sigue distinguiendo las diferencias que dan singularidad a cada una de las partes, pero dejan de estar fragmentadas entre sí, porque ahora se sabe que el límite entre ellas también tiene la facultad de unirlas. Retomando el ejemplo de los dos países, ahora se sabe que la misma frontera (límite) no solo los separa, sino que también los une.

Al conocerse el enlace que re-une a cada parte, se adquiere la capacidad de distinguir lo diferente y lo común entre cada una de ellas. Parte y Todo ya no están fragmentados, porque (sin aniquilar las diferencias) se aprendió a integrar a las partes en una Unidad organizacional que las incluye y trasciende.

Cuando desde éste nivel de conciencia se dice "yo soy", se lo dice sabiéndose que uno es específico, diferente y único; pero simultáneamente, al conectarse con la trama de la cual sé esta hecho, también existe la autopercepción de que uno es también un particular producto generado por esa trama que lo incluye y trasciende.

En la metáfora del organismo, la conciencia de parte equivale al momento en que cada célula descubre que cada una es parte de un mismo cuerpo. Por lo tanto descubre que cuando vencía a las otras células, todo el cuerpo se deterioraba y que consecuentemente terminaba dañándose ella misma. Se desvanece entonces la ilusión de victoria que tenia cada vez que resultaba vencedora en la lucha contra diferentes partes del mismo cuerpo.

Lo que desde la Conciencia de sí era entendido como puramente diferente, aislado y esencialmente antagónico, ahora es experimentado como una de las diferentes formas de manifestarse la Unidad. Por la sabiduría que alcanzó el ego, es que ahora puede conocer el lugar que ocupa en la totalidad del conjunto y establecer relaciones armónicas con las diferentes partes. Es consciente que cada una de las partes son esencialmente complementarias entre sí, y que el bienestar de una esta íntimamente ligado al bienestar de las otras.

Encontrar aquello a través de lo cual uno queda re-unido con el otro diferente, significa experimentar la sensación de comunión con la Totalidad. Al reconocerse como parte del conjunto y uno con él, cesa el movimiento de autoexpanción característico del ego fragmentado y resulta innecesaria la lucha por el poder.

Para seguir nuestra humana evolución y para continuar aprendiendo a organizarnos y conducirnos creativamente en la misma dirección que lo viene haciendo desde hace 15.000 millones de años el Universo, la tarea ya no consiste en neutralizar o eliminar el poder del otro diferente, sino en descubrir el poder que es fruto de la complementariedad entre diferentes.



Los niveles de conciencia y sus paradigmas

Cada nivel evolutivo de conciencia se manifiesta también a través de determinados paradigmas.
El estadio de Conciencia de sí corresponde a la revolución filosófica y científica del siglo XVII que dio origen a la ciencia clásica y a la tecnología derivada de ella. Me estoy refiriendo al paradigma Newtoniano-Cartesiano desde el cual se conceptualizo una realidad en la que la materia constituía la base de toda existencia. Este era un mundo material formado por bloques aislados de partículas impenetrables. Se pensaba que estas partículas, como efecto de las fuerzas de atracción y repulsión, rebotaban por el espacio y chocaban unas contra otras como si fueran bolas de villar.

Era una visión mecanicista en la que toda vida era representada como una pieza de relojería. Cada parte de ese mecanismo era rígido, separado, predecible e intercambiable.

La fisura entre lo mental y lo físico favoreció la separación entre lo humano y lo natural; la naturaleza era vista como otra fuerza que debía ser reprimida, sometida y obligada a servir.

En la física newtoniana existe solamente una realidad en cada unidad de tiempo. Se acentúa el dualismo entre una y otra opción; solo puede haber una verdad, una mejor línea de acción. No puede aceptarse matices, paradojas, multiplicidad, diferencias, ni pluralidad.

Desde sus inicios, hasta nuestros días, este paradigma modeló la percepción de la realidad de casi todo pensador influyente. Cada vez que alguna disciplina necesitaba una base científica para sus teorías, recurría a los conceptos básicos de la física newtoniana.

Los pensadores políticos de la época, comparaban por ejemplo la interacción de los átomos en colisión con la conducta y las interacciones de los individuos dentro de la sociedad. Según ellos, era la ciega persecución de los intereses individuales la que inevitablemente los llevaba a la confrontación entre sí y a la lucha de todos los hombres contra todos los hombres.

Cuando en política se habla de luchar por el poder, se lo hace preponderantemente desde el nivel de Conciencia de sí. Con nula o escasa Conciencia de parte los múltiples aspectos de la vida (juego, cooperación, lucha, compasión, competencia, amor, creatividad, sabiduría, etc.) quedan reducidos únicamente a la competencia y la lucha entre partes fragmentadas.


Así como vimos que la Conciencia de sí fue un eslabón imprescindible en la evolución de la conciencia, también el paradigma Newtoniano-Cartesiano fue un paso necesario y útil en muchos sentidos. Hizo posible el avance científico, tecnológico e industrial; también posibilitó la autoafirmación individual y fue intelectualmente compatible con el florecimiento de la democracia occidental. Pero su reducida visión trajo aparejado un exceso de la tendencia autoafirmante que se manifiesta en la búsqueda ilimitada de poder, control, dominación y exigencia de sumisión de los demás por la fuerza. Es por esto que la violación a mujeres, a grupos minoritarios, a naciones marginadas y hasta a la tierra misma, se convirtió en uno de los comunes denominadores del mundo globalizado.


Pero como el cosmos es energéticamente dinámico y activo, la conciencia de parte comenzó a manifestarse también en la manera de entender la realidad. Así ocurrió que en el siglo XX, a partir de Albert Einsten, los cimientos de la ciencia clásica comenzaron a vacilar.

Se puso de manifiesto las limitaciones de la visión mecanicista del mundo y se acoto su campo de aplicación y utilidad. Se fue llegando a una visión orgánica, holística y ecológica del mundo muy similar a la de los místicos de todas las épocas y tradiciones.

Es a partir de este incipiente paradigma que el universo deja de ser una máquina compuesta por partes separadas, para comenzar a emerger como una Unidad indivisible y armónica en la cual la conciencia del observador humano es un elemento esencial. Se comprueba que las diferentes partes distinguibles son manifestaciones de una misma Unidad y que entre todas ellas conforman una red de relaciones dinámicas que solo puede comprendérselas como modelos de un proceso cósmico más amplio.

Esta nueva visión integradora de la vida no avala a la lucha contra lo diferente, porque aprendió a reconocer la legitimidad, la necesariedad y la complementariedad entre cada una de las partes; en cambio, hace hincapié en un pensamiento capaz de re-ligar a cada una de las diferentes manifestaciones de la Unidad hasta poder vislumbrar simultáneamente a la Diversidad en la Unidad y a la Unidad en la Diversidad.



Resignificación del concepto de política

A pesar de que la conciencia sigue evolucionando y los paradigmas científicos cambiando, mayoritariamente el discurso político sigue argumentándose desde un pensamiento que reduce a la vida a una lucha y a cada logro como si se tratara del resultado de una batalla.

Considero oportuno capitalizar los aciertos y errores de la Conciencia de sí y de la visión Newtoniana-Cartesiana, para intentar trascenderla y actualizar la acción política tomando como parámetro lo antes descrito respecto de la Conciencia de parte y de los nuevos paradigmas.
Seguidamente presento una primera hipótesis, a modo de ensayo, en la cual resignificó el
concepto de política como el arte de:

a) Complementar diferentes posibilidades (realidades) de la sociedad.

b) Descubrir creativamente las nuevas posibilidades (realidades) emergentes del encuentro complementario entre diferentes manifestaciones.


Ampliemos cada uno de estos puntos:

a) Complementar diferentes posibilidades (realidades) de la sociedad es aplicar a nuestra humana organización aquello que en la naturaleza es ley: la conservación de la unidad funcional a través de una integración que coordina en una unidad más elevada actividades cada vez más numerosas y complejas. Emprender la política de este modo, requiere saber distinguir simultáneamente lo diferente y lo común entre la pluralidad de individuos y grupos. Es la diversidad la que posibilita a la sociedad expresar su propio potencial subyacente. Es por esto que la existencia de cada parte es igual de legitima e igual de necesario el poder de todas ellas.

La tarea de complementar es la oportunidad para que cada parte (en tanto expresión de la misma Unidad) pueda celebrar su diversidad, y para que descubra la comunidad creativa existente en la unidad de las diferencias. Esto sería como letras que, habiéndose reconocido como partes de un mismo alfabeto y respetándose en sus diferencias, pudieron re-unirse formando una palabra nueva. En este caso el otro diferente deja de ser un oponente contra el cual solo se puede ganar o perder (actitud típica de la Conciencia de sí) y pasa ser un otro diferente imprescindible para el diálogo, un compañero igualitario integrante del mismo equipo en la exploración de nuevas posibilidades.

La acción de complementar no requiere el construir redes entre diferentes partes; porque esta acción, tan en boga últimamente, sigue suponiendo la existencia de partes separadas y aisladas a las que hay que unir. Lo que hace falta, es darse cuenta que las redes que mantienen ligadas a las partes ya están presentes e implicadas en la Unidad subyacente, solo resta ser concientes de ese enlace y saber como desplegar socialmente su potencial. Es como si las letras ya estaban formando una palabra, solo que por carecerse de la Conciencia de parte, nadie sabia como leerla.


b) Descubrir creativamente las nuevas posibilidades (realidades) emergentes del encuentro complementario entre diferentes manifestaciones, significa estar abierto a lo nuevo de cada momento.

Cuando accede a la conciencia la complementariedad entre partes, siempre emerge algo nuevo. Es como cuando se contempla alguna imagen en 3 D, que de repente desde donde parecía que sólo había un desorden inarticulado, aparece un orden dando forma a una nueva figura.

Lo que emerge de la complementariedad solidaria siempre es una creación original imposible de ser predecida; tan imposible, como supongo que habría sido el descubrir las características del agua antes que se produjera el primer encuentro creador entre la molécula de oxigeno y las de hidrogeno.

Desde lo emergente de la complementariedad solidaria, es que cobra un sentido más amplio y trascendente el poder y la función de cada una de las diferentes partes. A su ves, dado que la vida se auto-eco-organiza en formas de holones, es que se necesita de una permanente receptividad hacia lo nuevo, porque seguramente la unidad que nace hoy en el encuentro complementario, mañana será parte de alguna nueva unidad más amplia y trascendente.



Propuestas

Para que el desarrollo conceptual aquí presentado genere una consecuencia aplicable desde la cual teoría y práctica se retroalimenten, es que propongo sintéticamente los siguientes emprendimientos:


Actualización transdisciplinaria de la política.

Se trata de convocar a personas de diferentes disciplinas con el objetivo de resignificar desde la Conciencia de parte a la política. Pero para que sea realmente una transdisciplina trascendental y comprehensiva, tendrá que ser capaz de abarcar e integrar tres perspectivas: 1) La del espacio, del tiempo y de la materia objetiva; 2) La de las ideas, las imágenes, la lógica y los conceptos; y 3) Las transpersonales.

Cada una de las perspectivas enunciadas tienen sus propios objetos de conocimiento (empírico, mental y trascendental) y sus propios dominios de validez y utilidad.

Mejor podrá aprovecharse lo emergente de la integración de estas tres realidades, si no se incurre en la falacia de explicar una categoría con la perspectiva equivocada.


Investigación de nuevas prácticas políticas coherentes con la Conciencia de parte.

Esta tarea comprende la re-visión de acciones políticas (procedentes de distintas culturas y épocas) en las que se pueda vislumbrar presencia de la Conciencia de parte; el aprender de ellas, puede ser una fuente inspiradora de nuevas hipótesis para la acción política presente y futura.


Creación de metodologías sensibles, eficaces y consensuadas para la identificación de predominios de Conciencia de sí y de Conciencia de parte en las organizaciones.

Dado el momento de transición que estamos haciendo entre ambos niveles de conciencia, hace que en las organizaciones estas dos visiones coexistan en el presente. El saber identificar la presencia de cada uno de ellas, puede ser una herramienta de análisis útil para evaluar el tipo de relaciones que entablan sus integrantes.


Facilitación para la resolución de conflictos motivados por la lucha entre partes.

Cuando los conflictos (personales, familiares, grupales y sociales) tienen su origen en las limitaciones de la Conciencia de sí, puede agravárselos el intentar tratarlos con métodos procedentes del mismo nivel de conciencia que los creo. En cambio, puede resolvérselos utilizando herramientas procedentes de la Conciencia de parte.


Educación para la complementación solidaria (Destinada a personas responsables de grupos humanos en Empresas, ONGs e Instituciones Gubernamentales).

Es una tarea destinada a la promoción de la Conciencia de parte y a la enseñanza de recursos para lograr la complementariedad solidaria en las organizaciones.


Semilleros de creatividad política.

Hay quienes actualmente tienen sus vidas preponderantemente centradas en la Conciencia de parte (Por ejemplo esto se evidencia en la sensibilidad que las nuevas generaciones tienen hacia la ecología). Estas personas podrían desplegar y socializar su innata capacidad en espacios ideados especialmente para la creación de una política mas integradora y trascendente.



Conclusión


Mi convicción de que aprender a resolver problemas es más útil que el intentar vencerlos, hace que durante esta presentación haya esbozado algunas consideraciones para hacer un aporte a la creación de una política que haga a favor de..., sin necesidad de luchar en contra de nadie.

Deseo que la política sea mucho más que una mera forma de hacer, que también sea una manera de comprehender sin dualismos a las partes y al Todo, que sea un medio para re-ligar lo Universal con lo particular y lo particular con lo Universal.

Creo que, seamos o no concientes, en tanto especie estamos evolucionando en esa dirección. Pero si fuéramos más concientes, podríamos ser más capaces de asumir y corregir oportunamente los errores inherentes a este aprendizaje; así evitaríamos mucho sufrimiento. A demás que, resultarían más bellos los sucesivos paisajes de nuestra humana evolución.



Bibliografía
Capra Fritjof. El punto crucial. (Integral, 1985) El Tao de la física. (Luis Carcamo, l987) // Ken Wilber. Los tres ojos del conocimiento. (Kairos, 1994) Después del Edén. (Kairos, 1995) // Breve historia de todas las cosas. (Kairos, 1996) // Levy Norberto. El camino de la autoasistencia psicológica. (Planeta, l986) El asistente interior. (Planeta, 1993) // Maslow Abraham. El hombre autorrealizado. (Kairos, 1987) // Maturana Humberto. El sentido de lo humano. (Gedisa, 1997) // Morin Edgard. El método I, La naturaleza de la naturaleza. (Catedra,1983) Introducción al pensamiento complejo. (Gedisa, 1997) // Peat David. Sincronicidad. (Kairos, 1989) // Zohar D. y Marshall I. La sociedad cuántica. (Plaza y Jones, 1994)

Siempre tenemos algo...


¿Nos estaremos equivocando en algo?


1921/2009
¿Nos estaremos equivocando en algo?

Juan Antonio Currado
sincronicidad.consciente@gmail.com

Cambio climático.

Jefe Seatle, carta respuesta al presidente de EEUU (1855)



El presente documento forma parte de la carta que envió el Jefe Seatle al presidente estadounidense Franklin Pierce en 1855, en respuesta a su oferta de comprarle las tierras de la tirbu Suwamish, del noroeste de los EE.UU. que hoy forma parte del Estado de Washington.


"El gran jefe de Washington manda palabras, quiere comprar nuestras tierras. El gran jefe también manda palabras de amistad y bienaventuranzas. Esto es amable de su parte, puesto que nosotros sabemos que él tiene muy poca necesidad de nuestra amistad. Pero tendremos en cuenta su oferta, porque estamos seguros de que si no obramos así, el hombre blanco vendrá con sus pistolas y tomará nuestras tierras.


El gran jefe de Washington puede contar con la palabra del gran jefe Seattle, como pueden nuestros hermanos blancos contar con el retorno de las estaciones. Mis palabras son como las estrellas, nada ocultan. ¿Cómo se puede comprar o vender el firmamento, ni aún el calor de la tierra? Dicha idea nos es desconocida. Si no somos, dueños de la frescura del aire ni del fulgor de las aguas, ¿cómo podrán, ustedes comprarlos?





Cada parcela de esta tierra es sagrada para mi pueblo, cada brillante mata de pino, cada grano de arena en las playas, cada gota de rocío en los bosques, cada altozano y hasta el sonido de cada insecto es sagrado a la memoria y al pasado de mi pueblo. La savia que circula por las venas de los árboles lleva consigo las memorias de los pieles rojas.


Los muertos del hombre blanco olvidan de su país de origen cuando emprenden sus paseos entre las estrellas; en cambio, nuestros muertos nunca pueden olvidar esta bondadosa tierra, puesto que es la madre de los pieles rojas. Somos parte de la tierra y asimismo, ella es parte de nosotros. Las flores perfumadas son nuestras hermanas; el venado, el caballo, la gran águila; éstos son nuestros hermanos. Las escarpadas peñas, los húmedos prados, el calor del cuerpo del caballo y el hombre, todos pertenecemos a la misma familia.


Por todo ello, cuando el Gran Jefe de Washington nos envía el mensaje de que quiere comprar nuestras tierras, nos está pidiendo demasiado. También el Gran Jefe nos dice que nos reservará un lugar en el que podamos vivir confortablemente entre nosotros. El se convertirá en nuestro padre y nosotros en sus hijos. Por ello consideramos su oferta de comprar nuestras tierras. Ello no es fácil ya que esta tierra es sagrada para nosotros. El agua cristalina que corre por ríos y arroyuelos no es solamente el agua sino también representa la sangre de nuestros antepasados.


Si les vendemos tierras, deben recordar que es sagrada y a la vez deben enseñar a sus hijos que es sagrada y que cada reflejo fantasmagórico en las claras aguas de los lagos cuenta los sucesos y memorias de las vidas de nuestras gentes. El murmullo del agua es la voz del padre de mi padre. Los ríos son nuestros hermanos y sacian nuestra sed, son portadores de nuestras canoas y alimentan a nuestros hijos. Si les vendemos nuestras tierras ustedes deben recordar y enseñarles a sus hijos que los ríos son nuestros hermanos y también lo son suyos y, por lo tanto, deben tratarlos con la misma dulzura con que se trata a un hermano.


Sabemos que el hombre blanco no comprende nuestro modo de vida. El no sabe distinguir entre un pedazo de tierra y otro, ya que es un extraño que llega de noche y toma de la tierra lo que necesita. La tierra no es su hermana sino su enemiga y una vez conquistada sigue su camino, dejando atrás la tumba de sus padres sin importarle. Le secuestra la tierra a sus hijos. Tampoco le importa. Tanto la tumba de sus padres como el patrimonio de sus hijos son olvidados. Trata a su madre, la tierra, y a su hermano, el firmamento, como objeto que se compran, se explotan y se venden como ovejas o cuentas de colores. Su apetito devorará la tierra dejando atrás sólo un desierto.


No sé, pero nuestro modo de vida es diferente al de ustedes. La sola vista de sus ciudades apena los ojos del piel roja. Pero quizás sea porque el piel roja es un salvaje y no comprende nada. No existe un lugar tranquilo en las ciudades del hombre blanco, ni hay sitio donde escuchar como se abren las hojas de los árboles en primavera o como aletean los insectos. Pero quizás también esto debe ser porque soy un salvaje que no comprende nada. El ruido parece insultar nuestros oídos.


Y, después de todo ¿para qué sirve la vida si el hombre no puede escuchar el grito solitario del chotacabras ni las discusiones nocturnas de las ranas al borde de un estanque? Soy un piel roja y nada entiendo. Nosotros preferimos el suave susurro del viento sobre la superficie de un estanque, así como el olor de ese mismo viento purificado por la lluvia del mediodía o perfumado con aromas de pinos. El aire tiene un valor inestimable para el piel roja ya que todos los seres comparten un mismo aliento - la bestia, el árbol, el hombre, todos respiramos el mismo aire. El hombre blanco no parece consciente del aire que respira; como un moribundo que agoniza durante muchos días es insensible al hedor.


Pero si les vendemos nuestras tierras deben recordar que el aire no es inestimable, que el aire comparte su espíritu con la vida que sostiene. El viento que dio a nuestros abuelos el primer soplo de vida, también recibe sus últimos suspiros. Y si les vendemos nuestras tierras, ustedes deben conservarlas como cosa aparte y sagrada, como un lugar donde hasta el hombre blanco pueda saborear el viento perfumado por las flores de las praderas.Por ello consideramos su oferta de comprar nuestras tierras.


Si decidimos aceptarla, yo pondré condiciones: El hombre blanco debe tratar a los animales de esta tierra como a sus hermanos. Soy un salvaje y no comprendo otro modo de vida. He visto a miles de búfalos pudriéndose en las praderas, muertos a tiros por el hombre blanco desde un tren en marcha. Soy un salvaje y no comprendo como una máquina humeante puede importar más que el búfalo al nosotros matamos sólo para sobrevivir. ¿Qué seria del hombre sin los animales? Si todos fueran exterminados, el hombre también moriría de una gran soledad espiritual; porque lo que le suceda a los animales también le sucederá al hombre. Todo va enlazado.


Deben enseñarles a sus hijos que el suelo que pisan son las cenizas de nuestros abuelos. Inculquen a sus hijos que la tierra está enriquecida con las vidas de nuestros semejantes a fin de que sepan respetarla. Enseñen a sus hijos que nosotros hemos enseñado a los nuestros que la tierra es nuestra madre. Todo lo que le ocurra a la tierra le ocurrirá a los hijos de la tierra. Si los hombres escupen en el suelo, se escupen a si mismos.


Esto sabemos: La tierra no pertenece al hombre; el hombre pertenece a la tierra. Esto sabemos, todo va enlazado, como la sangre que une a una familia. Todo va enlazado. Todo lo que le ocurra a la tierra, le ocurrirá a los hijos de la tierra. El hombre no tejió la trama de la vida; él es sólo un hilo. Lo que hace con la trama se lo hace a sí mismo. Ni siquiera el hombre blanco, cuyo Dios pasea y habla con él de amigo a amigo, no queda exento del destino común. Después de todo, quizás seamos hermanos. Ya veremos.


Sabemos una cosa que quizás el hombre blanco descubra un día: nuestro Dios es el mismo Dios. Ustedes pueden pensar ahora que Él les pertenece lo mismo que desean que nuestras tierras les pertenezcan; pero no es así. Él es el Dios de los hombres y su compasión se comparte por igual entre el piel roja y el hombre blanco. Esta tierra tiene un valor inestimable para Él y si se daña se provocaría la ira del Creador.


También los blancos se extinguirían, quizás antes que las demás tribus. Contaminen sus lechos y una noche perecerán ahogados en sus propios residuos. Pero ustedes caminarán hacia su destrucción rodeados de gloria, inspirados por la fuerza del Dios que los trajo a esta tierra y que por algún designio especial les dio dominio sobre ella y sobre el piel roja.


Ese destino es un misterio para nosotros, pues no entendemos porqué se exterminan los búfalos, se doman los caballos salvajes, se saturan los rincones secretos de los bosques con el aliento de tantos hombres y se atiborra el paisaje de las exuberantes colinas con cables parlantes. ¿Dónde está el matorral? Destruido. ¿Dónde esta el águila? Desapareció. Termina la vida y empieza la supervivencia".



Jefe Seatle

sincroniscidad.consciente@gmail.com

Atentados terrorístas, más allá de la dualidad.


Realizado por

Charla/Taller: Liderar la Complementariedad.


Tecleando sobre la imagen de arriba,
se verá más grande el tamaño de las letras.

sincronicidad.consciente@gmail.com

Globalización: Actualización de un antiguo proceso.




“Había una vez un niño que pregunto a su abuelo la diferencia entre el cielo y el infierno.

Y el abuelo contestó:

-“En el infierno hay personas hambrientas reunidas alrededor de una gran olla colmada de existía comida. Pero estas personas, tienen por brazos rectos mangos con cucharas en sus extremos; con ellos toman el alimento y el no poder doblarlos les impide llevárselos a sus bocas.
En el cielo, están las mismas personas reunidas alrededor de la misma gran olla y colmada también de existía comida. Tampoco pueden doblar sus brazos; pero ninguna sufre hambre,
porque descubrieron que pueden extenderlos a las bocas de los demás y cada uno come el alimento de la mano del otro.”





Globalizarnos: Un histórico mandamiento


Tradiciones sagradas de todos los tiempos y culturas describen la unidad intrínseca de la Totalidad. Por ejemplo, desde la óptica cristiana, en el evangelio de San Juan se lee: “Yo estoy en el Padre y el Padre está en mí”. También está en las palabras del maestro zen Dogen: “Todos los seres están sumergidos en la naturaleza de Buda. Sin embargo la naturaleza de Buda está sumergida al mismo tiempo en todos los seres”. De igual modo, en el contexto de la tradición hindú, Sri Aurobindo afirmaba: “Todo está en cada uno y cada uno está en el Todo”. En la tradición filosófica occidental Anaxágoras decía: “Todo está en todo..., nadie existe aisladamente”. Similar visión, también la encontramos en la cosmología de los aborígenes ido-americanos cuando se refieren a la Madre-Tierra / Padre-Cielo.

Esa Unidad referida de formas distintas según sus diferentes procedencias (Dios, Tao, Brahmán, Alá, etc.) también va siendo constatada por la ciencia. El pensamiento científico fue abandonando sus clásicos conceptos sobre una realidad fundamental formada por partes independientes, para ir entendiendo al mundo como un complejo entretejido de acontecimientos, en el cual las relaciones de diferentes aspectos se alternan, o se trasladan o cambian generándose la textura del Todo.

Si nada hay de novedoso en el concepto de Unidad, entonces quizás la globalización sea nada más (¡ni nada menos!) que la actual manera de nombrar al perenne proceso en que los humanos nos vamos dando cuenta que conformamos y somos conformados por una Unidad que nos incluye y trasciende.





La dirección de la parte hacia la Unidad, es una historia que antecede a la existencia de nuestra especie; es también la historia de nuestro planeta y quizás también del Kosmos. Esta historia esta implicada tanto en nuestro presente, como así también en aquel mítico pasado cuando salimos de la propia caverna y descubrimos a otros diferentes. Es en el devenir de ese proceso, que vamos manifestando en las múltiples facetas socioculturales (religión, arte, política, salud, ciencia, técnica, etc.) nuestro modo de relacionarnos con nosotros mismos y con el entorno.

No es sinónimo de globalización el simple hecho de consumir productos producidos al otro lado del mundo, operar en los mercados mundiales o el estar conectado a Internet. Es importante valorar estos hechos, pero la Globalización es omniabarcativa de todos los planos y niveles de la vida; si la reducimos únicamente a sus aspectos materiales y tecnológicos, estaremos fragmentando la amplitud y la profundidad de la sincronicidad implicada en el misterioso impulso hacia la Unidad.



Valorar al árbol y al bosque


Al mirar la globalización como un hecho histórico, puede observarse como la tendencia de la parte hacia la Unidad se expresa en el impulso humano de salir del pequeño mundo conocido, para aventurarse en la relación con el gran mundo desconocido. En ese andar se vive la tirantez entre dos necesidades: La de afirmar la identidad individual y la de adaptarse en comunión como parte de la totalidad. Conciliar saludablemente a ambas necesidades, parece ser un aprendizaje evolutivo que aún no hemos concluido. Desde una concepción dualista y fragmentaria de la realidad, generalmente se ensayaron dos tipos de respuestas: Una de ellas privilegia a la parte por encima de la totalidad (individualismo) La otra, privilegia a la totalidad por encima de la parte (comunismo) Pero veremos seguidamente que existe otro nivel, más próximo a una concepción no dual de la vida, desde el cual emerge otro panorama diferente.

El sendero hacia la Unidad puede ser comprehendido como un camino de doble tránsito: Por un lado, desde lo múltiple se llega a la unidad sin destruir las singularidades (por Ej. : la multiplicidad de las células participa en el órgano, sin que por esto se destruya lo específico de cada una de ellas). Por otro lado, de lo uno se llega a lo múltiple sin romperse la unidad (por Ej. : el órgano participa en las células sin partirse la unidad)

La simultánea permanencia de la trascendencia de las partes hacia el Uno, y de la inmanencia del Uno en las partes, garantiza la co-existencia de ambos.

No habrá unidad sin el afán de globalizarnos aniquilamos a las singularidades de sus componentes (sería como si el órgano quisiera constituirse eliminando a las células a través de las cuales se constituye) Tampoco habrá individualidad fecunda si tras el deseo de autonomía no sabemos reconocer aquello que nos une (sería como sí las células, sin reconocerse como parte del mismo órgano quisieran destruirlo para expandiese individualmente.)

Cuando los partidarios de las totalidades no reconocen la importancia de las singularidades, estamos ante hegemonías socio-culturales totalitarias. Cuando los partidarios de las singularidades no reconocen la importancia de la totalidad, estamos ante nacionalismos fundamentalistas. Ambas posiciones extremas se confrontan y aferrados a sus parciales razones batallan entre sí con idénticas armas.



Todas las manos, todas


Disponemos de la experiencia histórica de que cada vez que una persona, grupo o civilización confundió a la parcialidad de su verdad con la verdad absoluta, concluyó auto-proclamándose “pueblo elegido” para llevar al resto de la humanidad hacia lo que para ellos era un glorioso destino. Cuando esto ocurrió, fueron percibidos como una amenaza quienes no acordaron con dicha auto-atribución, y bajo la acusación de ignorancia, herejía o error culpable, se justifico todo método de control.

En nuestros días, también desde un sector hegemónico se le niega el derecho a la interrelación y a un intercambio digno a quienes tienen creencias, valores y metas distintas a las pregonadas; unos condenan a los otros a la sombra de la marginación desde donde nunca parecen tener nada legítimo que decir, ni nada valioso que aportar al devenir histórico. Así es que la identidad de la especie humana va quedando escindida, fragmentada en dos partes: Una, es la voz “oficial” que se expande dominadora y altiva; en ella se auto reconocen quienes coinciden en idénticas metas y caminos. La otra parte es la marginal, subterránea; la que únicamente puede hablar a través del traductor “oficial”; por ser vista como la anti-meta resulta menospreciada y dominada hacia su máxima contracción y/o extinción.

Lo que ocurre a nivel especie, es comparable a lo que individualmente sucede entre el ego y la sombra. En psicología sabemos que una persona empobrece su identidad cuando oculta en su sombra aspectos que rechaza de sí misma; consecuentemente pierde el significado de dichos aspectos y el saludable potencial existente en cada uno de ellos. Una metáfora útil para entender este proceso es el holograma: Una de las características del holograma es que al iluminar una de sus partes se obtiene información de toda la imagen, pero será desde menos ángulos y menos detallada; contrariamente, la imagen será más amplia y detallada cuanto más partes se tomen del holograma. Cuando un individuo logra “escuchar” a su propio aspecto rechazado, obtiene de él una información que (mediante una adecuada interrelación e intercambio justo) concluye enriqueciéndose siempre la totalidad de la persona. Así como se mejora y se realiza individualmente quien despliega las potencialidades constructivas de los propios aspectos, también la humanidad requiere del aporte de todos sus integrantes para mejorar lo mejorable y realizar lo realizable.

Hoy sabemos que para la naturaleza, que nada desecha, es ley de su evolución la unidad por integración. Es decir que siempre conserva la unidad funcional, gracias a la integración que coordina en una unidad más elevada, actividades cada vez más numerosas y complejas. La pauta evolutiva de unidad por integración puede ser un adecuado modelo desde el cual concebir una globalización que en lugar de aniquilar las diferencias personales y socio-culturales, las auto-eco-organice albergándolas como aspectos solidarios de un flujo único y continuo.

Accederemos a una Globalización más amplia, profunda y trascendente, cuanto más singularidades aprehendamos a re-unir. Cada vez que fallamos en esto, más se empobrece el potencial del conjunto de la humanidad. Al quedar escindidos en globalizados/dominados y globalizadores/dominadores, de una u otra forma, las dos partes pierden la insustituible riqueza que sólo pueden aportarse entre diferentes cuando el intercambio es libre y dignificante para ambos.



Complementariedad solidaria

El proceso de Globalización está implicado en lo individual y en lo colectivo, en lo subjetivo y en lo objetivo; por lo que en cada nivel se despliegan expresiones de dicho proceso. Seamos quienes seamos, estemos donde estemos, hagamos lo que hagamos, no podemos dejar de ser participes en la Globalización, porque es inherente a nuestra esencia el ser parte del Todo y el que el Todo sea parte de nosotros.

¿Cómo sienten, nombran, piensan y viven otros sistemas socio-culturales esto que hoy nosotros llamamos Globalización? ¿Qué diferencias y / o semejanzas hay respecto a la Globalización (por ejemplo) entre el empresario de una multinacional radicada en Capital , un obrero del Gran Buenos Aires y el aborigen del noroeste argentino? Son múltiples los significados que podemos darle a la palabra globalización y cada uno de estos significados son necesarios. Cada una de las partes es necesaria en la Unidad, porque la Globalización existe en todas y cada una de las partes.

Cada persona y comunidad son portadoras de una pieza constitutiva del gran rompecabezas llamado Unidad.

Por caer en la ilusión de la fragmentación, se supone que la propia parte es la totalidad del rompecabezas; en este caso, cada una de las partes involucradas sostiene, con igual convicción la misma afirmación: “yo estoy en lo correcto y tus eres el equivocado; yo soy el bueno y tú el malo; Dios esta de nuestro lado, y no del de ellos”. En cambio, al disiparse la ilusión nos enaltecemos en sabiduría; entonces nos vivenciamos como una singular parte mas junto a las muchas otras del mismo gran juego. Así como se complementan entre sí las distintas piezas del rompecabezas, igual de complementarias son las diferencias personales y socio-culturales.

Ningún modelo tiene todo resuelto, siempre hay algo que mejorar. Así como se dice que es el pez el último en descubrir el agua, también un sistema socio-cultural puede ser el último en vislumbrar las raíces de sus propios conflictos y en instrumentar las respuestas adecuadas. Vivimos el privilegio histórico de acceder a la información almacenada por distintas culturas desde los más remotos tiempos. Por primera vez en la historia de nuestra especie tenemos a nuestro alcance la mayor cantidad de piezas del gran rompecabezas. Podemos enriquecernos como nunca antes con todas ellas.

Al auto-reconocerse el propio límite, cuando hay necesidad autentica, otro sistema socio-cultural puede advenir necesario diferente y complementarse solidariamente en un genuino encuentro. Es como letras de un mismo alfabeto, que crean palabras uniéndose en sus diferencias.

Es imprescindible la existencia del otro diferente para constituir una comunidad de intereses en conciencia de la complementariedad solidaria.

Salir del absolutismo no requiere irse a un relativismo extremo, ni habitar su chato mundo en el que todo da igual.

Hay distinciones entre lo permanente y lo transitorio, entre lo superficial y lo profundo; pero sólo pueden hacerse estas distinciones en el conversar, en el ir siendo humanos en el mundo con el otro. Se trata de un encuentro que va mucho más allá que la mera constatación sensorial del otro tan frecuente en el “estar informado” o “mirar sin ver”, propio de la cultura del zapping; al aventurarse en una verdadera relación de encuentro, se da la posibilidad de un “yo soy...” abierto al crecimiento, a la creatividad, a descubrir formas de Ser complementarias. Cuando falta esa calidad de encuentro, resulta un “yo soy” dogmático y cerrado. Al reconocer, comprehensiva y empaticamente, al otro en toda su alteridad, se disuelve la separatividad en un re-encuentro creativo y transformador.

Si bien hace tiempo que conocemos las limitaciones de imponer alguna verdad absoluta, aun es problemático co-existir en ese reconocimiento. Pero como todo problema es una oportunidad que nos lanza hacia delante, podremos adelantar en el proceso de Globalización si aprehendemos a flexibilizar las hegemonías de las partes; el hacerlo no solo es un beneficio para el otro, sino que también para uno mismo.

Es vital revisar como nos vinculamos con el necesario diferente, sea que el otro sea una persona, grupo, comunidad, nación o cultura. Observar si lo hacemos desde una relación globalizador/dominador – globalizado/dominado; a modo de colono conquistador, donde el otro diferente es un objeto sin más valor que el de satisfacer únicamente los propios apetitos. O si lo hacemos basándonos en un vínculo de complementariedad solidaria; en el cual ambos nos globalizamos nutriéndonos en un encuentro donde el otro es tan valioso, legítimo y digno como yo.



Haciendo conciencia al andar

Darnos cuenta como nos relacionamos participativamente en la Unidad, y como se relaciona participativamente la Unidad en nosotros, fue y es el objetivo de las tradiciones místicas de todas las culturas. Cada un aporta su propia visión y señala su consecuente método; pero todas ellas concuerdan en que nos vamos dando cuenta durante una tarea de aprendizaje evolutivo.

La conciencia evoluciona desplegándose en sucesivos estadios de aprendizaje. Durante cada uno de estas etapas, la conciencia se va abriendo a diferentes realidades; es comparable a cambios de paradigmas en los que se transforma la constelación de ideas, creencias, valores, sensaciones de identidad, necesidades y las maneras de ser y de estar en el mundo.

Resumidamente introduciré algunas características de dicho proceso agrupándolas en tres grandes momentos evolutivos:

No-conciencia: Es una etapa pre-personal. El ego permanece indiferenciado, fundido y confundido con el mundo que lo circunda.

Conciencia de sí: Se adquiere la capacidad de decir “yo soy”. Es el nacimiento de la persona diferenciada del mundo, pero también se fragmenta de él. El universo queda escindido en dualidades aisladas, opuestas y antagónicas.

Conciencia de parte: Es una etapa transpersonal. Cuando se dice “yo soy”se lo dice sabiéndose específico, diferente y único, pero también existe la auto-percepción de ser parte de la trama de una Unidad que lo incluye y trasciende. Se diferencia sin fragmentar, por lo que cada parte es experimentada como manifestaciones singulares, solidarias y complementarias de la Unidad.

Podemos advertir que durante el transcurso de este extraordinario arco evolutivo hay un creciente descentramiento (o egocentrismo decreciente) que posibilita incrementar la capacidad para develar totalidades cada vez más complejas, inclusivas y completas, y para desplegar unidades de mayor trascendencia. Cada una de las fases enunciadas descansa y se nutre de las anteriores, ya que éstas son incluidas e integradas en el proceso global de expansión de la conciencia. Sólo puede darse un nuevo paso cuando los anteriores fueron satisfactoriamente recorridos, integrados y trascendidos.

Según lo dicho, cambiará la visión de la globalización según el nivel de conciencia al que se haya accedido. Por ejemplo quien se encuentra en el fulcro de Conciencia de sí, tendrá una turbia vivencia de la Unidad; tendera a percibir a cada diferente como si se tratara de alguien esencialmente antagónico; encontrara en la violencia su mejor arma para acabar con los conflictos. En cambio, quien se halle en el estadio Conciencia de parte, accederá a una clara vivencia de la Unidad; será propenso a ver en el diferente a un potencial complementario; la compasión será el combustible que pondrá en marcha la resolución de cualquier conflicto.

Pero no solamente varia el nivel evolutivo de la conciencia entre una persona y otra, sino que a demás, un mismo individuo puede tener aspectos psicológicos más o menos crecidos. Un ejemplo de esto es cuando alguien coincide con el principio de unidad y complementariedad entre las partes; pero no obstante, en ocasiones desear imponer autoritariamente su propio punto de vista. Quedando por delante en estos casos, la asistencia interior del aspecto más evolucionado al menos crecido.

Según lo dicho, si bien podríamos generalizar que (en tanto especie) llevamos recorrido un importante tramo evolutivo, es obvio también que no todos transitamos homogéneamente los mismos estadios o fulcros. A decir verdad, en general parece faltarnos bastante para experimentar los niveles transpersonales desde donde accederíamos integral y concientemente a la Unidad.



Conclusión inconclusa

Dada la complejidad de diferentes sistemas socio-culturales y de los distintos niveles evolutivos de conciencia implicados en la Globalización, estamos a media luz ensayando y creando posibles actualizaciones de este antiguo proceso.

Es cierto que estamos globalizándonos, pero aún resulta incierta la manera de acordar la Globalización que queremos.

El verdadero acuerdo es fruto del dialogo. Sin embargo, no es fácil abrirse siempre a su fertilidad sin cerrarse en el estéril monologo del autoritarismo; más difícil resulta hacerlo con quienes parecen ni siquiera adoptar al diálogo como valor o con quienes ni se puede acordar el estar en desacuerdo. Pero es ineficaz querer resolver el fundamentalismo de una de las partes, con más fundamentalismo por parte de la otra.

Como lo micro y lo macro, lo subjetivo y lo objetivo solo son diferenciaciones interpenetradas de la misma Unidad, retomando la metáfora del holograma, también podemos ocuparnos del autoritarismo fundamentalista cuando advertimos estos rasgos en nuestro interior y nos ocupamos de ellos. Si intentamos asumir libre y responsablemente la fe y el miedo, la omnipotencia y la impotencia, la rigidez y la flexibilidad, el odio y el amor (u otras de las tantas dualidades que habitamos y nos habitan) será más fácil acercarnos en actitud de diálogo al necesario otro diferente. Porque cuanto más comprensivos seamos con nuestras humanas contradicciones, seremos menos propensos al enjuiciamiento de los demás y más posibilidades tendremos de encontrarnos con las humanas semejanzas del necesario diferente.

Desde el profundo deseo, desde el propio espacio socio-cultural y sin esperar que otros lo hagan por nosotros, podemos elegir como participar en la Globalización. Esta en cada uno de nosotros orientar nuestro sentimiento, pensamiento y acción en coherencia al movimiento del Todo, o hacerlo en contra posición. De todos modos, así como fue dicho “De la tierra nacemos y a la tierra volveremos”, a corto o largo plazo, estamos impulsados a través de los aciertos y desaciertos a ser parte conciente de la Unidad. En tanto esto va sucediendo, seguiremos ensayando en la globalización como necesaria escena de aprendizaje (pero transitoria) en la gran obra de La Globalización.


Tenga ÉXITO, aprenda a FRACASAR



Thomas Edison hizo cantidad de intentos hasta inventar la bombilla de filamento incandescente. En una ocasión le preguntaron como hacia para continuar tras tantos fracasos. A lo cual respondió: -"¿Fracasos? No sé de qué me hablas. Después de que fallaran 999 bombillas la número 1000 funcionó, por lo tanto ahora sé 999 maneras de cómo no se debe hacer una bombilla”





En épocas donde el éxito aparece como lo único que vale, el fracaso es visto y vivido con la frustración de un designio fatal.

Tener éxito “de una” sin más pasos que el hacer algo y que resulte “ya”, parece ser el credo del cual casi nadie puede dudar.

En el apuro por no quedar atrás y llegar rápido, se redimensiona tanto el resultado final que el proceso pasa a ser un obligado trámite desprovisto de todo disfrute y cada error es una perdida de tiempo reprochable.

No obstante, es a través de un proceso de aprendizaje como fuimos y vamos adquiriendo habilidades, pensamientos, creencias y una infinidad de reacciones y respuestas que conforma nuestra manera de ser y de relacionarnos. Alguna vez ocupamos tiempo en aprender lo que hoy sabemos.

Aprendemos mediante una sucesión de experiencias/ensayos en los cuales se pueden distinguir dos aspectos: acierto y error. Dependiendo del caso, cada uno de éstos aspectos pueden durar desde casi imperceptibles fracciones de segundos… hasta años…



Dos caras de la misma moneda






Hay dos hechos que se potencian mutuamente:

Uno de ellos, es que el éxito queda fijamente asociado al acierto y el fracaso al error.
El otro, es que vivimos en la creencia de que el acierto y el error son dos cosas independientes y separables. Tal es así, que hasta carecemos de una palabra que incluya y englobe a cada término como dos aspectos del mismo proceso (como por ejemplo, la palabra respiración incluye y engloba la acción de inhalar y la de exhalar)

Inmersos en estos hechos, equivocadamente se concluye que la solución para asegurar el éxito/acierto es eliminar el error/fracaso en cuanto hagamos. Éste es un intento impotente con sabor a frustración; la experiencia nos dice, una y otra vez, que el acierto/éxito y el error/fracaso son las dos caras complementarias de una misma moneda.



Aprender del error

Si cada vez que concretamos una meta, luego nos surge otra y luego otra… entonces pareciera ser que las metas son transitorias y que lo permanente
es el aprendizaje, la experiencia, el darnos cuenta como somos y quienes queremos ser en relación con cada meta.
Incluir el acierto y el error, el éxito y el fracaso como partes de nuestro crecimiento evolutivo es asumirnos como aprendices del vivir…

Todos sabemos de la frustración por alguna equivocación que nos condujo al fracaso, pero también todos vivenciamos el habernos enriquecido cuando llegamos al éxito después de haber aprendido de la equivocación y corregido el error.

En lugar de perder energías y ganar tensiones pretendiendo asegurar siempre el éxito/acierto, sin pasar nunca por la experiencia del fracaso/error, resulta más ventajoso incluir y aprovechar el error/fracaso como oportunidad de aprendizaje en el logro de cada objetivo.

Ocuparnos en corregir el error no es el vergonzante castigo por haber fracasado, es la oportunidad y la única forma verdadera de aprender.
Jean Piaget, quien dedico su vida a saber como aprendemos, decía que “un error corregido por el sujeto puede ser más fecundo que un éxito inmediato".
Tenemos más posibilidades de acertar y tener éxito en nuestras metas, en la medida que más aprendamos a través de los fracasos y que lo corrijamos para, una y otra vez, seguir intentando alcanzar el éxito. Es como cuando andamos en bicicleta: hacemos constantes ajustes con el cuerpo y el manubrio pera mantener el equilibrio e ir en una dirección que, a simple vista, pareciera ser en línea recta.

Luego de un desacierto, y después de corregirlo habiendo adquirido nuevas herramientas, de nada sirve el enjuiciamiento y el reproche por no haberlo hecho mejor antes. Sería como recriminarme el no haber hecho mejor una mesa, cuando solo tenía serrucho y martillo, ahora que también dispongo de cepillo, escofina y escuadra.



¿Tengo éxito, luego existo?

El fracaso cumple una función: Poner en evidencia lo que no sabemos y lo que necesitamos aprender, si es que tenemos intención de lograr lo que queremos. Es la mejor señal que nos indica la necesidad de hacer una pausa para aprender algo… y luego continuar el camino… un poco más sabios. Ninguna experiencia es un fracaso, nunca es una perdida de tiempo; siempre viene a demostrarnos algo. Es una invitación a que valoremos donde estamos, en lugar de idealizar el lugar en el que suponemos que deberíamos estar.

Cuando nos avergüenza el no saber algo, que jamás tuvimos la oportunidad o las condiciones adecuadas para aprenderlo, es que vivimos en la infundada suposición de que tendríamos que haber nacido sabiendo… todo!
Sería como estar en el primer día de clases y avergonzarme porque el profesor o los compañeros se dieran cuenta que no se del tema; aunque sea obvio que si ya lo supiera no estaría en esa clase.

La intención de éxito en lo que deseamos es el combustible que nos mueve hacia la superación y nos dispone a enfocarnos en lo pertinente para su realización.
Es gratificante acertar y tener éxito en nuestras metas, es saludable disfrutar cada logro. El problema ocurre cuando el énfasis en obtener éxito cobra tal magnitud que toda mi persona queda reducida al cumplimiento de ese objetivo, todo mi universo personal e interpersonal queda circunscrito al éxito o al fracaso de lo que quiero. El valor de todo lo demás se desdibuja y se minimiza, pareciera ser que todo queda sometido al dictamen: “Tengo éxito, luego existo”

El que me equivoque y momentáneamente fracase en alcanzar una meta, no anula mis otros objetivos logrados. Tener presente el recuerdo de otros logros, es el capital anímico necesario para proyectarme hacia nuevos emprendimientos ungido en la confianza de saber que si pude emprender y concretar proyectos pasados, es porque dispongo del potencial para encaminarme hacia logros futuros.

Hay cosas que aprendí y otras que no; unas no invalidan a las otras y lo más importante: mi persona siegue siendo igual de valiosa.
El fracasar no me hace “inferior” con respecto a otro que tuvo éxito, porque tampoco soy “superior” cuando tengo éxito donde otro fracasó. Todos tenemos aciertos y errores. Donde unos aciertan otros fracasan y donde otros fracasan unos aciertan; nada de esto tiene que ver con la dignidad y el valor de cada ser humano.
Es frágil y precaria la auto estima sustentada en el éxito o fracaso de cada cosa que hago. La estima más resistente y estable, brota de la paz de saber íntimamente que hago lo mejor que pudo con los recursos internos y externos que dispongo en cada momento.



Permitido equivocase

¿Se imaginan si en las paredes de las casas, aulas, templos y empresas hubieran carteles con la leyenda: “Permitido equivocase”? Esto no se trataría de una licencia para hacer las cosas “así nomás, total igual me voy a equivocar”, tampoco sería un incitación a la irresponsabilidad. Es loable el intento de ser impecables cada vez que hacemos algo y el hacernos responsables de las consecuencias de nuestros aciertos y errores. De lo que se trata es de fomentar espacios y “climas” que faciliten el liberar y liberarnos de la condena por el fracaso, de la obligación a saber todo anticipadamente, de la presión a triunfar siempre y de redimensionar la importancia de los vaivenes en el recorrido hacía la meta. Así, estaríamos más próximos a ser conscientes que todos los pasos, desde el primero al ultimo, son igual de primordiales; seríamos más abiertos a la aventura de lo nuevo… a recuperar la curiosidad y a re encontrarnos con el sentido lúdico del aprendizaje… de la creación... ¿O acaso cuando éramos niños no aprendimos y creábamos jugando? Y les aseguro que en ningún otro período aprendimos tanto ni fuimos tan creativos como en los primero años de nuestra temprana infancia, cuando siquiera sabíamos el significado de la palabra “éxito”.



"La confianza mata al hombre". ¿Si?



Contrariamente al dicho popular, la confianza más que matar al hombre… lo vivifica.

El confiar tiene que ver con la esperanza de que sea posible concretar lo que deseamos de una persona o de alguna situación; es una expectativa esperanzada que resulta satisfecha infinidad de veces.

Así como se dice que el pez sería el último en descubrir el agua, estamos tan inmersos en redes de reciprocas confianzas que no nos damos cuenta cuanto de nuestro vivir en comunidad/sociedad esta fundado en la confianza. Ejemplos de esto: Me siento en la silla y confío que el carpintero la armo de tal forma que sostendrá el peso de mi cuerpo. Enciendo mi pc y confío en que la compañía de electricidad estará enviando ni más ni menos que 220 v para que funcione debidamente. Acelero el auto confiando en que el mecánico ajusto adecuadamente los tornillos que sujetan las ruedas. Subo a un colectivo y tengo la confianza de que el chofer sabe manejar y que me llevará a destino.
Podría enumerar casi infinitas situaciones y todas corroboran que es regla que la confianza sea correspondida y que la excepción es cuando nuestra confianza es traicionada. Aunque a veces parece lo contrario, es gracias a la confianza que vivimos y nos realizamos…



¿Porque se cree que es más seguro no confiar?

Nuestra capacidad de generalizar es esencial para manejarnos en nuestro mundo. Por ej. Es funcional poder generalizar la experiencia del dolor al haber tocado agua hirviendo y llegar a la generalización de que no conviene tocar agua que este en estado de ebullición; pero llevar esta generalización al extremo de considerar al agua hirviendo como peligrosa y no querer nunca poner a calentar agua, es imponernos una innecesaria limitación.

Por haber confiado, puede que en ocasiones nos metimos en problemas, padecimos daños materiales o quedamos lastimados. En dichas circunstancias, una reacción es la de tomar esa singular experiencia y generalizarla desmesuradamente. En tal caso, se esta ante una generalización disfuncional que lleva a concluir que “la confianza mata al hombre” y que es más seguro no confiar en nadie. Esta creencia es un axioma que actúa como combustible de un círculo vicioso: Creo que es malo confiar > busco experiencias en las que fue traicionada la confianza > refuerzo la generalización > extremo la creencia de que es malo confiar… Mientras se este más inmerso en la retroalimentación de este círculo, más incapaz se es de observar todas aquellas otras situaciones en las que el confiar dio resultados satisfactorios.

Las consecuencias de la falta de confianza suelen ser mucho más nocivas que las derivadas del confiar; estas secuelas van desde la imposibilidad de gestar relaciones y vínculos profundos, hasta comportamientos de índole paranoicos.
Si se apaga la confianza hacia los otros y en nosotros mismos… entonces quedamos encerrados a oscuras y lo que creemos ver en nosotros y en el mundo es solo la proyección de nuestras propias sombras.



Confiado, pero no iluso

Vivir tras la armadura de la desconfianza resulta poco funcional al despliegue personal y social, pero no por esto se debe creer ciegamente en cualquiera.
Confiar indiscriminadamente siempre en todos, puede ser tan nocivo como el no confiar nunca en nadie. Poner “las manos en el fuego” por cualquier persona que recién conozco, solo sirve para aumentar las probabilidades de padecer “quemaduras”.

Quizás, la intención positiva del refrán “la confianza mata al hombre” es prevenirnos que lo que puede matar es ser iluso y no el ser confiado; pero por confundirse ambos términos y ser una afirmación tan genérica, resulta ser “peor el remedio que la enfermedad”.

La confianza es una construcción gradual que va creciendo en la intimidad del vínculo con quien me voy dando a conocer y voy conociendo.

Si en una escala de 0 a 10, el 0 equivaldría a la mínima confianza y el 10 a la máxima; sería imprudente relacionarme desde una confianza de nivel 10 con alguien que recién conozco. Pero tampoco podría iniciar un vínculo si lo hago desde el nivel 0 (además, si el otro llegara a hacer lo mismo, sería como una fría partida de ajedrez en la que nadie se anima a hacer el primer movimiento).

Así como en el derecho nadie es culpable hasta tanto se demuestre lo contrario, podría parafrasearse que todos somos confiables hasta tanto se demuestre lo contrario… y se requiere perspicacia para advertir cuando, justamente, los indicios demuestran lo contrario.

Hay ocasiones en las que confiamos en alguien y luego tenemos señales (algún hecho objetivo y/o cierta intuición subjetiva) que nos alertan de poner reparos y resguardarnos, porque a lo mejor esa persona no resulta ser tan merecedora de nuestra entera confianza. Si de inmediato actuamos congruentes con dicha alerta, podemos evitar o minimizar consecuencias perjudiciales.
Muchas veces, en cambio, recién estamos conociendo a alguien y porque algún aspecto de ella encaja con lo que necesitamos encontrar… nos sentimos reconfortados y apresuradamente suponemos que toda ella es así. Aferrados a la ilusión de creer conocerla por completo, damos por sentado que procederá igual que nosotros en determinadas circunstancias. Esto opera de forma tan estereotipada que, a pesar de comenzar a tener evidencias de que no es como creíamos y queríamos que fuera, nos negamos a actualizar la imagen/creencia que nos hicimos de quien le brindamos nuestra confianza. Antes que sentir frustradas nuestras expectativas, preferimos sostener a un alto costo la ilusión de creer que es quien necesitamos que sea… en vez de reconocer que es quien realmente es… y tomar los recaudos necesarios para preservarnos.
Ante estas mismas señales de alerta, puede ocurrir también que no las escuchamos porque por algún motivo no resuelto (vergüenza, temor al rechazo, culpa, etc.) queremos evitar “meternos en problemas” y decimos “si” cuando es mejor decir “no”. Obviamente, esta forma precaria de proceder esquiva un problema menor a corto plazo y suele crear un problema mayor a mediano y/o largo plazo.

Cada vez que desoímos los avisos de prudencia, cuando tiempo después volvemos a ver “la película” de cómo se fueron dando las cosas, reconocemos que habían indicios que anticipaban el desenlace final… pero que no les hicimos caso.



A seguir confiando…

La vida no es la ejecución autómata de un guión pre-escrito, sino una aventura que vamos co-creando a cada instante…
No existen pólizas de seguro que den garantías a nuestra confianza. Solo podemos esperar ver las consecuencias de nuestras elecciones, y cuando no nos gusta lo que resulta… hacer las correcciones pertinentes y volver a elegir más sabiamente.

Aunque intentemos minimizar los riesgos cada vez que confiamos, no siempre esta a nuestro alcance prevenir la frustración de que una persona o una situación no resulten ser como deseábamos.
Hay ocasiones en las que confiamos y, sin previo aviso, nos defraudan. En tales casos, es fundamental saber recuperarnos de la frustración. El tener esta experiencia reparadora hará que, aunque carezcamos de seguridad respecto al desenlace externo, nuestra memoria emocional nos recordara que pase lo que pase… puedo sanar las heridas que me hayan quedado. Este saber nos aporta una tranquilidad interna que hace más fácil habitar la incertidumbre de la confianza para que, en vez de cerrarnos en el aislamiento con la estéril compañía de la desconfianza, continuemos abriéndonos esperanzados a la fecundidad de vínculos nutridos por reciprocas confianzas.



Reconciliar la Economía Materialista con la Espiritualidad: el Gran Desafío del Nuevo Milenio


La humanidad tiene frente a sí al menos dos grandes desafíos en este nuevo milenio: uno, reconciliar nuestro ser material con el ser espiritual y dos, reconciliar las necesidades individuales con las necesidades colectivas. Al primero le llamaré “la reconciliación entre la economía y la espiritualidad” , y al segundo “la reconciliación entre yo y el otro” .

Debido a que no hemos reconciliado estas dos dimensiones de la vida humana, nos encontramos en guerra, exclusión social, sufrimiento, desilusión, ira, incapacidad de avanzar, y muchos otros males.

Para analizar estos desafíos, podríamos hasta crear un figura cuadrangular la cual contiene las posibles alternativas que pudiesen ser analizadas en forma individual. Por ejemplo, seria interesante que discutiésemos las posibles alternativas alrededor de nuestro destino material-individual (MI) con relación al destino material colectivo (MC). En forma similar, podemos hacer una reflexión sobre el camino espiritual individual (EI) y el Colectivo (EC). Todas estas combinaciones y otras permutaciones –e.g., material-espiritual (EM), individual-colectivo (IC)– ofrecen campos de reflexión para aquellos que están en el camino de la introspección y de su propia transformación humana.

En este breve artículo, quisiera compartir algunos pensamientos respecto de estos desafíos. Sin embargo, primero me gustaría dar un marco de referencia a un posible debate posterior.



El milenio de la globalización

Cada vez más vivimos en una sociedad globalizada. Nosotros vemos más sus resultados e influencias, de lo que entendemos sus aspectos más transcendentales. Así es como sabemos que estamos globalizando a nuestras economías mientras que también nos damos cuenta que no se están globalizando las sociedades, los pueblos. Esto es el resultado de una fuerza exagerada que ejercitan la economía y las finanzas sobre otras dimensiones de la globalización, como son, por ejemplo, las dimensiones ambientales, políticas, sociales, culturales, institucionales, humanas, y espirituales.

La globalización decidió partir como resultado de los incentivos económicos y financieros; y aún los aspectos culturales, por sólo mencionar un ejemplo, se integran en torno a esos incentivos económicos, y no a los culturales propiamente tal. Como resultado, hemos entrado en un proceso en que hay culturas muy dominantes que hacen desaparecer lenguajes, pueblos, patrones culturales, sabiduría autóctona y diversidad, a todo nivel. Un mundo que se mueve rápidamente a la “uniformidad” en nombre de la eficiencia económica y financiera.

En muchos ámbitos, ésto se ha traducido vulgarmente como “lo que no se vende a una ganancia razonable, simplemente no sirve” . La competitividad –un elemento realmente importante en nuestras vidas– se transforma en un bumerang de proporciones negativas incalculables. En otros ámbitos, ésto se ha traducido en “crecimiento económico primero, y protección del medio ambiente después” . Más aún, como la economía y las finanzas son la fuerza motriz del materialismo de mercado, esto también se ha traducido en algo de un profundo significado sutil: “satisfaga sus necesidades materiales primero, y las necesidades espirituales después” ; otra manera de decir que “la espiritualidad es el lujo de los que son ricos materialmente” . Y así debilitamos a los pobres materiales y los sumergimos en el paradigma del mercado para asegurarnos que entran a este paradigma sin identidad propia, y los transformamos en las masas obreras o las masas de consumidores. Hay muchas otras traducciones.

La mayor parte de la gente ve a la globalización como un tren de alta velocidad, imparable, y no cambiable en su dirección presente. Y a medida que esto penetra las mentes de la gente, ellos se retiran cada vez más de los espacios en que últimamente pueden ejercer alguna influencia en los ámbitos antes señalados. Es así como se concentra la riqueza y se radicalizan los procesos sociales y humanos. Sólo nos queda mirar a Irak y Afganistán como ejemplos recientes. Más dramático aún es el ejemplo que nos dio el genocidio en Ruanda donde millones de personas perdieron la vida. En mi opinión, los incentivos existentes van en la dirección a continuar estos procesos de radicalización.

La globalización está guiada por valores estrictamente individuales, cuando, por el contrario, la globalización es el ámbito mas claro de lo colectivo. Hablamos de una ‘villa global', pero no funcionamos con valores colectivos y globales, para hacer que los que viven en dicha villa tengan posibilidades de éxito, o simplemente de sobrevivencia. Los valores que guían a la libre competencia, al comercio internacional y al intercambio de bienes, servicios e individuos, son eminentemente personales y egoístas. Estos valores se esconden detrás de la figura de un gobierno, o de una corporación internacional, dando un dejo de movimiento hacia lo colectivo. Esto es solamente la pantalla. La cosa de fondo es un individualismo extremadamente fundamentalista. Como resultado, vemos la exclusión de millones de personas que forman la masa de pobreza, miseria, y hambruna en todo el mundo, incluyendo el mundo de los países llamados industriales o desarrollados.

Los valores del colectivo –como son los de amor, compasión, fraternidad, igualdad, entrega, servicio, etc– son básicamente olvidados. Por lo tanto, a pesar del debate que podamos tener acerca de nuestras realidades colectivas, en la práctica lo colectivo es un residuo mal generado de las transacciones individuales. En suma, el óptimo colectivo no está siendo generado como la suma de los estados óptimos individuales. Algo más se necesita para alcanzar el óptimo colectivo.

Fracasar en la globalización –debido a la extrema pobreza, marginalización, erosión progresiva del poder de las grandes masas de población, inequidad económica y de todos los otros tipos, y mucho más– es simplemente fracasar en nuestro destino colectivo.

Este es el milenio de la globalización. Fracasar en lo global significará más guerras, conflictos armados y de otro tipo, sufrimiento, y en última instancia, significará la pérdida progresiva de nuestros avances y riquezas materiales. El avance material no es independiente del avance no-material. Este es un tema que tocaré más adelante.



Una sociedad materialmente rica y espiritualmente pobre

Los adelantos en nuestras sociedades son básicamente medidos en forma material. La forma más popular de hacer esto es a través de la medición de los productos geográficos brutos de una economía.

Todo depende del consumo material de bienes y servicios. Al principio del último milenio, el consumo global alcanzaba al trillón de dólares. Este milenio comenzó con un consumo cerca no a los 30 trillones de dólares. Estas no son solamente cifras exorbitantes, sino además son de una disparidad apabullante. De estos 30 trillones, los más ricos (i.e., el 20% de ingresos superiores) consume el 86.5% del total, mientras que los más pobres (i.e., el 20% más pobre de la población) consume solamente el 1.3%. Esos son los niveles de consumo que cuadran con la destrucción ambiental, la pobreza y miseria, y tantas otras falencias que nos toca vivir como generación.

No tengo nada en contra de lo material, ni de que hayan ricos en una sociedad. Sería muy ideal que fuésemos todos iguales. Lo que sí quisiera decir es que las inequidades están aumentando significativamente, haciendo de nuestro mundo colectivo un ámbito sumamente frágil.

Lo importante es saber qué nivel de conciencia tienen aquellos que poseen la mayor parte de los bienes materiales. La conciencia humana de aquellos que tienen el poder, y la influencia sobre los adelantos tecnológicos.

La conciencia humana es la clave y, a la vez, el puente que une lo material con lo espiritual. No podemos vivir en una asimetría entre un altísimo nivel de bienestar material con un bajo nivel de conciencia. Es aquí donde, nuevamente, debemos enfocarnos en el ámbito de lo individual y de lo colectivo, ya que sólo a mayores niveles de conciencia será posible integrar lo individual con lo colectivo. Y es allí donde se empezarían a tomar decisiones que fuesen más cercanas al nivel óptimo de bienestar en el campo de lo colectivo.

Los modelos que nos impone la globalización son esencialmente dominados por un paradigma de la riqueza material y de la pobreza espiritual. Lo espiritual no aparece como una dimensión relevante en los modelos económicos o sociales. La espiritualidad es hoy en día muy mal entendida, y como tal, se la excluye de las decisiones públicas. Pero un desarrollo económico y social sin espíritu es como una realidad artificial y vacía, sin identidad interior, sin un compás que muestre la dirección apropiada.

Sin embargo, hay una ley universal que debemos entender y practicar a la letra. En particular, que la riqueza material esta íntimamente ligada y es dependiente de la riqueza espiritual. Lo material no existe sin que todo esté ligado a lo no-material. Hoy en día hay muchísima evidencia científica que demuestra que la fuente de la materia es la no-materia. Por lo tanto, es cuestión de tiempo para que se vea el colapso de aquellas sociedades que sólo están en el camino del materialismo desarrollista.

La tecnología, que esta a la base de dicho avance materialista, depende de la inteligencia humana. Y la inteligencia humana depende de los estados de conciencia que son capaces de manifestarse en forma material más avanzada. Altos niveles de avance material tienen que ir acompañados por necesidad de más altos niveles de conciencia espiritual.



La sociedad del 200%: hacia lo colectivo

Esto nos lleva a proclamar lo que se ha llamado “La sociedad del 200%”. Esta es una sociedad que es rica en ambos ambientes: lo material y lo espiritual.

Más aún, en esta Sociedad de 200% el ámbito de lo material y de lo colectivo son uno solo. Esto se da a través del reconocimiento y de la práctica de la interdependencia humana y de la interdependencia de todos con todo. Es decir, es una sociedad que avanza en todas las direcciones que se identificaron al principio de este artículo. Es este principio de interdependencia que también nos lleva a desarmar la falacia de que podemos desarrollarnos sólo individualmente, sin hacer avanzar el desarrollo de lo colectivo.

En conclusión, no hay nada material que no tenga origen en lo espiritual, ni nada espiritual que no se manifieste materialmente. Más aún, no hay nada que signifique avance individual independiente del avance colectivo.

Por lo tanto podemos avanzar aquí un principio fundamental de la espiritualidad: uno avanza en lo personal para darse por entero al servicio de lo colectivo. No existe espiritualidad de lo personal exclusivamente, excepto como una forma de fetichismo. Pero eso no es espiritualidad.



La economía espiritual: ¿es ésta posible?

Mucha gente ve a la economía como la demostración practica de lo material. Ven a la economía y la espiritualidad como dos posiciones extremas en la vida humana. Esto es simplemente el resultado de un error del intelecto.

La economía es una colección de valores que la gente usa en condiciones de escasez material. Es la ciencia de la escasez. Es la ciencia que explica o predice el comportamiento humano bajo condiciones de escasez.

Si los valores son individualistas, como se notó anteriormente, entonces el comportamiento de las personas bajo condiciones de escasez serán muy distintas a una situación en que los valores son colectivos. Es simplemente una cuestión de valores, y por lo tanto, nuevamente, una cuestión de niveles de conciencia humana.

La evolución humana nos esta llevando cada vez más hacia la integración de valores humanistas y espirituales en la economía. Cuando la economía se rija por dichos valores comenzaremos la práctica de la “economía espiritual” . Esta es la economía del futuro. Esta es la economía que integrará los ámbitos materiales y espirituales, individuales y colectivos. Un camino inevitable para la humanidad dadas las situaciones de conflicto, inequidad, y destrucción ambiental y social que estamos experimentando.



Reflexiones finales

Para que los cambios propuestos aquí se materialicen se requiere de una revolución profunda de los valores que rigen a la globalización, de un compromiso profundo en el ámbito político y social, y de una nueva forma de liderazgo que abrirá los caminos necesarios para el verdadero cambio.

En general, podemos decir que la transformación humana o es el fiel espejo de un consenso pacifico, o será el desgraciado resultado de guerras y conflictos. La decisión es nuestra.


Alfredo Sfeir-Younis


Alfredo Sfeir-Younis es chileno y economista. Trabaja para el Banco Mundial. Las opiniones y propuestas hechas en este artículo son solamente del autor y no deben ser atribuidas al Banco Mundial o sus instituciones afiliadas.

Fuente http://www.unida.org.ar/boletin/_boletin041/bo_ciumun.htm

Premio Nobel de la Paz 2006: El "banquero de los pobres"



"En 1983 creé el Grameen Bank y empezamos a dar microcréditos a un 1% de interés. Y el sistema funciona, es rentable, porque entre los pobres apenas hay morosos...

Además, hacemos campaña para que escolaricen a sus hijos: así cortamos uno de los eslabones de la pobreza en la siguiente generación."

Muhammad Yunus





Esta es una buena noticia. En un mundo que está padeciendo los costos de un modelo de acumulación que expulsa a la gente y genera océanos de excluidos, el ingenio creado por Muhammad Yunus muestra que hay alternativas. El discurso único que sostiene que en algún tiempo lejano el esquema actual derramará hacia abajo, traduce como irracional, populista o no moderna cualquier opción que acepte la posibilidad de incluir en lugar de excluir a lo pobres. Este oportuno Nobel de la Paz tiene la virtud de iluminar un camino diferente, y extender esa luz para exhibir los éxitos que se pueden conquistar ignorando el mensaje dogmático de la concentración que ha marcado para males al mundo las últimas tres décadas. Bienvenido entonces este premio que promete abrir un poco más la mente y las actitudes para amainar tanto desastre.



La receta simple de Yunus

Muhammad Yunus nació en Bangladesh hace 66 años y en realidad, hace tiempo figuraba en la lista de los potenciales ganadores del Nobel...de Economía, no de la Paz. La ambiciosa meta de este banquero no es otra que vencer a la pobreza en el mundo. "Un día —dijo Yunus hace tiempo— nuestros nietos irán a los museos para ver lo que era la pobreza".

Su receta es tan simple como seductora: el ex profesor y su Grameen Bank otorgan microcréditos a los necesitados, casi todo mujeres. El banco no pide garantías, algo imposible en las entidades habituales, y los intereses son muy inferiores a los de los usureros a los que los pobres tenían que dirigirse antes. "La pobreza cubre a las personas con una gruesa costra y hace parecer a los pobres tontos y sin iniciativa", aseguró Yunus. "Sin embargo, cuando se les da crédito, entonces despiertan lentamente a la vida".

Yunus nació en 1940 en Chittagong, el centro comercial de Bangladesh, como hijo de un orfebre. El padre proporcionó a su hijo una buena formación, pero fue su madre la que influyó en él.

"Mi madre ayudaba a todos los pobres que tocaban a nuestra puerta", relató Yunus, que recibió una beca Fulbright en EE.UU. y tras finalizar sus estudios se convirtió a los 33 años en profesor de Economía en la universidad de Chittagong.

Sin embargo, Yunus no pudo cerrar los ojos ante la cada vez mayor pobreza en su país, que había adquirido recientemente la independencia de Pakistán. "Mientras había gente en la calle muriendo de hambre, yo enseñaba elegantes teorías económicas", contó en una entrevista hace algunos años. "Empecé a odiarme por la arrogancia de fingir que tenía respuestas. Nosotros, los profesores de universidad, éramos todos tan inteligentes, pero no sabíamos absolutamente nada sobre la pobreza a nuestro alrededor".

Yunus decidió entonces que los pobres serían sus profesores. A mediados de los '70, el ex profesor viajó con estudiantes varias veces a una aldea pobre donde los intereses usureros de prestamistas privados impedían progresar a los pobres. "Su pobreza no era ningún problema personal de vagancia o falta de inteligencia, sino algo estructural: falta de capital. El sistema existente garantizaba que los pobres no pudieran ahorrar un solo centavo ni invertir en la mejora de sus vidas", explicó. Allí nació la idea de su banco con microcréditos a condiciones justas. Al principio se rieron de su novedoso concepto. Los banqueros no consideraban a los pobres dignos de crédito. Yunus les respondió: "¿Cómo pueden saber que los pobres no son dignos de crédito si nunca lo han intentado? Quizás son los bancos los que no son dignos de las personas".

En 1983, su "Banco de la Aldea" recibió la licencia y hasta mitad del año pasado el Grameen Bank había prestado alrededor de 5.000 millones de dólares a los pobres. Las burlas se acallaron hace tiempo: el 99% de los créditos se devuelven.

El concepto de Yunus encontró imitadores en más de 60 países en vías de desarrollo. "Invito a todo el mundo a que me robe la idea", dijo el banquero en una entrevista. "Es una fantástica idea. Todos deberían hacerlo. Sólo me quejo de que todavía no haya mucha más gente que tome la idea y la aplique".




Una idea llevada a la práctica

El concepto del microcrédito nació de una idea del economista Muhammad Yunus, quien comenzó su lucha contra la pobreza en 1974 durante la terrible hambruna que asoló su país, Bangladesh.

Yunus descubrió que cada pequeño préstamo podía producir un cambio sustancial en personas de escasos recursos. El primer préstamo que dio fueron 27 dólares de su propio bolsillo para una mujer que hacía muebles de bambú, de cuya venta los beneficios repercutieron en ella y en su familia.

Sobre esta base fundó en 1976 el Banco Grameen (que significa banco rural). Para acceder al crédito la gente debe formar grupos de cinco personas interesadas en recibir un préstamo. El requisito es que si uno de ellos no paga, el grupo entero pierde la posibilidad de nuevos créditos. Esto genera en el grupo un gran sentido de responsabilidad y solidaridad. El resultado ha sido que el índice de devolucón supera el 92% y un banco económicamente viable.


Al recibir la noticia del Premio Nobel de la Paz , el conocido "banquero de los pobres" anunció: "Donaré todo mi dinero a empresas de exclusivo interés social... Creo firmemente que podemos crear un mundo sin pobreza, si creemos en ello de manera colectiva. Una vez que el pobre pueda liberar su energía y creatividad, la pobreza desaparecerá rápidamente. Juntemos nuestras manos para dar a cada ser humano una oportunidad justa para liberar su energía y creatividad."




Cambio climático / Se desprendieron numerosos icebergs


Se desintegró el puente de hielo que sostenía una barrera antártica

Era el último eslabón que unía esta gran masa a la península; medía 500m de ancho


El puente de hielo que mantuvo la barrera antártica Wilkins en su lugar durante cientos de años finalmente se quebró anteayer y el colapso anticipa más derretimiento de hielos por el cambio climático.

"Es asombroso cómo se rompió el hielo ?dijo a Reuters el glaciólogo del Servicio Antártico Británico, David Vaughan?. Hace dos días, estaba intacto. Habíamos esperado un largo tiempo para verlo."

Las imágenes satelitales tomadas por la Agencia Espacial Europea muestran que una larga banda de hielo de 40 km se quebró en su punto más angosto, que medía alrededor de 500 metros de ancho.

Sobre el mar quedó un montón de enormes icebergs planos. La pérdida del puente de hielo, que tenía alrededor de 100 km en 1950, permitirá ahora que las corrientes oceánicas erosionen aún más la barrera Wilkins.

"Creo que vamos a perder más hielo, pero que habrá un remanente hacia el Sur", dijo Vaughan. El área restante es del tamaño de Jamaica.

Las temperaturas en la Península Antártica, que avanza hacia América del Sur, se han elevado alrededor de tres grados Celsius en los últimos 50 años. Es el calentamiento más acelerado del hemisferio sur.

"Creemos que el calentamiento de la Península Antártica está relacionado con el cambio climático global, aunque la evidencia todavía no es totalmente clara", dijo el especialista británico. También aclaró que este derretimiento no tendrá una influencia directa en el aumento del nivel de los mares.

En el último medio siglo, otras nueve barreras han retrocedido o colapsado alrededor de la Península Antártica, frecuentemente en forma abrupta, como la de Larsen A, en 1995, o la de Larsen B, más al Norte, en 2002. Esta tendencia se atribuye al cambio climático producido por el creciente contenido de los gases de invernadero de la atmósfera.

En enero, Vaughan aterrizó en el angosto puente de hielo, que se elevaba unos 20 metros por encima del mar, junto con un grupo de científicos y dos periodistas de Reuters. Predijo que se quebraría este año.

Según afirmó en un comunicado el secretario del Interior de los Estados Unidos, Ken Salazar, "El rápido derretimiento de los glaciares también muestra los profundos efectos que está sufriendo nuestro planeta, más rápidamente de lo que se creía."

"Este continuado y significativo derretimiento de los glaciares es una llamada de alarma que nos advierte que el cambio está sucediendo... y que tenemos que estar preparados", coincidió la glacióloga Jane Ferrigno, que condujo el estudio antártico.

"La Antártida provoca un especial interés porque tiene alrededor del 91% del volumen de los glaciares de la Tierra, y el cambio en cualquier parte de la cubierta helada plantea amenazas para la sociedad", agregó.

Basado en nuevos análisis computacionales y en mediciones recientes, otro estudio publicado en la revista Geophysical Letters por la National Oceanic and Atmospheric Administration informa que el hielo se está derritiendo más rápidamente de lo que se esperaba también en el Artico.

El Panel de Cambio Climático de las Naciones Unidas proyecta un aumento de la temperatura global de entre 1,8 y 4 grados Celsius debido a las emisiones de gases de invernadero. Esta modificación de las temperaturas podría originar inundaciones, olas de calor y tormentas extremas.

La barrera Wilkins cubría un área de 16.000 km2, aproximadamente el tamaño de Irlanda del Norte. Después de mantenerse estable durante la mayor parte del último siglo, empezó a retraerse en los años noventa. En 1998, 1000 km2 se perdieron en unos pocos meses.

El colapso final comenzó hace alrededor de un año, cuando un gran iceberg se desprendió del frente austral de la barrera. Imágenes procesadas por el Servicio Antártico Norteamericano mostraron que el borde de la barrera comenzaba a desintegrarse siguiendo un patrón característico del derretimiento causado por el calentamiento.


Frase de la semana


Para ver cuentos, citas y frases anteriores
tecelar AQUI

Frase de la semana


Para ver cuentos, citas y frases anteriores
tecelar AQUI

Cuentos, citas y frases



Cualquiera puede enfadarse, eso es algo muy sencillo. Pero enfadarse con la persona adecuada, en el grado exacto, en el momento oportuno, con el propósito justo y del modo correcto, eso, ciertamente, no resulta tan sencillo.
Aristóteles



Para ser grande, sé entero: nada
tuyo exageres o excluyas.
Sé todo en cada cosa. Pon cuanto eres
en lo mínimo que hagas.
Así la luna entera en cada lago
brilla, porque alta vive.

Fernando Pessoa



Ámame cuando menos lo merezca, ya que es cuando más lo necesito.

Proverbio chino




La utopía está en el horizonte. Me hacerco dos pasos, ella se aleja dos pasos. Camino diez pasos y el horizonte se corre diez pasos más allá. ¿Para qué sirve la utopía? Para eso sirve, para caminar.

Eduardo Galeano




Protegedme de la sabiduría que no llora, de la filosofía que no se ríe y de la grandeza que no se inclina antes los niños.

Khalil Gibran





Para que se escuche lo que decimos, es necesario ponerse en el lugar de aquellos a quines uno se dirige.

Jean Rousseau




Yo hago lo mío y tú haces lo tuyo. No estoy en este mundo para satisfacer tus expectativas. Y tú no estas en este mundo para satisfacer las mías.
Tú eres y yo soy yo. Si por casualidad nos encontramos es hermoso. Si no, no hay nada que hacer.

Frederick Perls




Todos saben que la gota se mezcla con el océano, pero pocos saben que el océano se mezcla con la gota.

Kabir



Antes de embarcarte en cualquier camino tienes que hacer la pregunta: ¿este corazón este camino? Si la respuesta es no, tú mismo lo sabrás, y deberás entonces escoger otro camino.

Castaneda, Las enseñazas de Don Juan




¿Pensaron alguna vez que si no fuera por todos nadie sería nada?

Joaquín Lavado, Quino





Estoy dispuesto a dejarme guiar por las sincronicidades y no dejar que las expectativas entorpezcan mi camino. Encuentro esperanza en lo más oscuro de cada día y me concentro en lo más luminoso. No juzgo al Universo.

Dalai Lama




La vida es aquello que te va sucediendo mientras te empeñas en hacer otros planes.

John Lennon



Movimiento y acción.

A unos discípulos que no dejaban de insistirle en que les dijera palabras de sabiduría, el Maestro les dijo: "La sabiduría no se expresa en palabras, sino que se revela en la acción".
Pero cuando les vio metidos en actividades hasta las cejas, soltó una carcajada y dijo: "eso no es acción. Es movimiento"

Anónimo





Si solo tienes un martillo tiendes a ver todo problema como un clavo.

Abraham Maslow



La vida es aquello que te va sucediendo mientras que estás ocupado haciendo otros planes.

John Lennon



Si yo no me ocupo de mí, ¿quién lo hará?
Pero sí solo vivo para mí, ¿quién soy?

Pirkei Avot





Cuando empecé a escribir la novela, lo único que tenía era la conjunción "y". Yo sabia que una historia que tuviese la "y" sería estupenda. Poco a poco el resto fue tomando forma.

Woody Allen



La bondad suprema es como el agua.
La virtud del agua es la de beneficiar a todos sin distinciones
y permanecer en los lugares bajos de la tierra.

Por eso el Sabio
para su morada ama la tierra
en su pensamiento es profundo
en el don procede con amor
en su palabra se atiene a la verdad
en el gobierno busca la paz
en sus quehaceres procede con habilidad
en sus actos busca la profundidad
y porque no rivaliza con nadie
está siempre libre de todo reproche.

Lao Tse, Tao te King



No existe ninguna totalidad que no sea, al mismo tiempo, parte de otra totalidad. Y así ocurre de manera indefinida e interminable. El tiempo discurre y las totalidades de hoy serán las partes del mañana...

Ken Wilber





Afilar el hacha


En cierta ocasión, un hombre joven llegó a un campo de leñadores, ubicado en la montaña, con el propósito de obtener trabajo.

Durante su primer día de labores trabajó arduamente y como resultado, taló muchos árboles.

El segundo día, trabajó tanto como el primero, pero su producción, fue escasamente la mitad del primer día.

Al tercer día, se propuso mejorar su producción. Golpeó con furia el hacha contra los árboles, pero los resultados fueron nulos.

Al ver el capataz el escaso rendimiento del joven leñador, le preguntó:
"¿Cuándo fue la última vez que afilaste tu hacha?"
El joven respondió: "realmente no he tenido tiempo de hacerlo, he estado demasiado ocupado cortando árboles".

Anónimo



Como lo que ocurre en el mundo es tan misterioso, finjamos ser sus organizadores.

Jean Cocteau




Si no está en tus manos cambiar una situación que te produce dolor, siempre podrás escoger la actitud con la que afrontes ese sufrimiento.

Victor Frankl




No me dejes criticar y juzgar a ningún hombre, hasta que haya caminado en sus san
sandalias, por lo menos dos semanas.

Plegaria Xiux




Lleva tiempo llegar a ser joven.

Pablo Picasso



Si se me diera la oportunidad de hacer un regalo a la siguiente generación, sería la capacidad de reírse cada cual de sí mismo.

Charles M. Schulz






En los momentos de crisis, solo la imaginación es más importante que el conocimiento.

Albert Einstein




La traición a ti mismo a fin de no traicionar a otro es, de todas formas, traición. Y es la traición más alta.

Neale D.Walsh



Que cada hombre construya su propia catedral.
¿Para que vivir de obras de artes ajenas y antiguas?

Borges



El mundo

Un hombre del pueblo de Neguá, en la costa de Colombia, pudo subir al alto cielo.
A la vuelta, contó. Dijo que había contemplado, desde allá arriba, la vida humana. Y dijo que somos un mar de fueguitos.
El mundo es eso —reveló—. Un montón de gente, un mar de fueguitos.
Cada persona brilla con luz propia entre todas las demás.
No hay dos fuegos iguales. Hay fuegos grandes y fuegos chicos y fuegos de todos los colores. Hay gente de fuego sereno, que ni se entera del viento, y gente de fuego loco, que llena el aire de chispas. Algunos fuegos, fuegos bobos, no alumbran ni queman; pero otros arden la vida con tantas ganas que no se puede mirarlos sin parpadear, y quien se acerca, se enciende.

Eduardo Galeano







Los hombres construímos demasiados muros y no suficiente puentes.

Isaac Newton



Tienes razón


Un anciano sabio se paseaba con tres de sus discípulos en el jardín de su pueblo. Viendo un limaco que devora una lechuga el primer discípulo lo aplasta con el pie.

El segundo dice entonces: -Maestro, ¿no es pecado aplastar esta criatura?

El maestro le responde: -Tienes razón, así es.

-Pero el comía nuestro alimento, ¿no he hecho bien?

El maestro le responde: -Tienes razón.

El tercero dice: - Ambos dicen cosas contradictorias, no pueden los dos tener la razón.

Y el maestro le responde: -Tienes razón.


Citado por Julos Beaucarne en Canto Wallon





El pequeño pez

“Usted perdone”, le dijo un pez al otro, “es usted más viejo y con más experiencia que yo y probablemente podrá usted ayudarme. Dígame ¿dónde puedo encontrar eso que llaman Océano? He estado buscándolo por todas partes, sin resultado.


“El Océano, respondió el viejo pez, es donde estas ahora mismo”

“¿Esto? Pero si esto no es más que agua… Lo que yo busco es el Océano, replicó el joven pez, totalmente decepcionado, mientras se marchaba nadando a buscar en otra parte.


Citado por Anthony de Mello en El canto del pájaro





Es necesario que la gente sea capaz de enfrentar a las discrepancias sin que haya confrontación, y quieran explorar puntos de vista que personalmente no suscriben. Si las personas son capaces de comprometerse en este tipo de diálogo sin ira o evasión, se darán cuenta que no existe una posición fija tan importante que merezca ser mantenida a costa de destruir el dialogo mismo.



David Bohm



El vendedor de bocadillos

Érase una vez, un ciudadano que vivía al lado de una carretera, adonde vendía bocadillos. Era sordo, y por lo tanto, no escuchaba la radio; no veía muy bien y, en consecuencia, no lía los periódicos. Pero eso sí, vendía buenos bocadillos. Arrendó un trozo de terreno, levantó un gran letrero en él y pregonaba su mercancía gritando a todo pulmón: “compre deliciosos bocadillos calientes”. Y la gente compraba.

Aumentó sus adquisiciones de pan y carne. Compró un parada mayor, para poder ocuparse mejor de su comercio, y tanto tenía que mandó recado a su hijo para que regresara de la Universidad, donde estudiaba Ciencias Económicas, y le ayudara.
Pero entonces, ocurrió algo importante. Su hijo le dijo: “Papá, ¿No escuchas la radio, ni lees los periódicos? Estamos atravesando una gran crisis, la situación está francamente mal, no podría ser peor…”

El padre pensó. “Mi hijo estudia en la Universidad, lee los periódicos y escucha la radio. Debe saber lo que se habla…” Así que compró menos pan y menos carne, desmontó el letrero, dejó al arrendamiento del terreno para eliminar gastos, y ya no pregonó sus bocadillos. Sus ventas disminuyeron de día en día.

“Tenías razón hijo, le dijo al muchacho, verdaderamente estamos atravesando una gran crisis”

Anónimo





Si consideramos a toda la población de la tierra como una aldea de solo 100 personas, ésta se asemejaría a lo siguiente:

21 europeos
14 americanos
8 africanos
30 blancos
70 no blancos
6 poseerían el 59% de la riqueza del mundo (y los 6 serían estadounidenses)
80 vivirían en condiciones infrahumanas
70 serían analfabetos
50 sufrirían desnutrición
1 tendría educación universitaria
1 poseería pc

Phillip Harter. Stanford University



Buscar en el lugar equivocado


Un vecino encontró a Nasruddin cuando éste andaba buscando algo de rodillas.

"¿Qué andas buscando , Mullah?"

"Mi llave. La he perdido".

Y arrodillados los dos, se pusieron a buscar la llave perdida. Al cabo de un rato dijo el vecino: "¿Dónde la perdiste?"

"En casa"

"¡Santo Dios! Y entonces, ¿por qué la buscas aquí?"

"Porque aquí hay más luz"

Compilado por Anthony de Mello en El canto del pájaro





El amor nos constituye como humanos

El amor es el fenómeno biológico más fundamental: el ser humano surge en la evolución biológica, no de la agresión, no de la competencia, no de la lucha por la vida, sino que de la convivencia, de la cooperación que hace posible el lenguaje como un modo de convivir.

Humberto Maturana



El mono que salvo al pez

"Qué demonios estás haciendo?", le pregunté al mono cuando le vi sacar un pez del agua y colocarlo en la rama de un árbol.

"Estoy salvándole de perecer ahogado", me respondió.

Compilado por Anthony de Mello en El canto del pájaro



En la Nave Espacial Tierra no hay pasajeros. Todos somos tripulación.
Marshall McLuhan