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28 dic 2009

Charla/Taller: Inteligencia de las Emociones.



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CICLO DE CHARLAS: INTELIGENCIA DE LAS EMOCIONES



Es función de las emociones informarnos sobre el estado de nuestro universo psicológico.

A través de las emociones podemos ver la singular manera en que nos conducimos en la vida; pueden indicarnos bien-estar o mal-estar. Cada emoción tiene su propia razón de ser. Pedemos no estar de acuerdo con el mensaje que nos brindan, pero no por esto corresponde que descalifiquemos al mensajero.

La adecuada comprensión de las emociones es una insustituible herramienta para que podamos orientarnos en la vida de una manera más plena y satisfactoria.

Durante el Ciclo Inteligencia de las Emociones, se brindará información para comprender mejor y aprovechar la función de algunas emociones. Lo haremos recorriendo de una forma amena y coloquial cuatro temas: MIEDO. AUTOEXIGENCIA. ENOJO. CULPA


7 nov 2009

El miedo NO es tonto.



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El miedo no esta en nuestras vidas para entorpecernos, sino para hacernos más sabios.
Si viéramos la posibilidad del aprendizaje en todo cuanto vivimos, entonces encontraríamos en el miedo a un atento aliado.

No todos tenemos miedo a lo mismo. Existe el miedo a los perros, a la pobreza, a los ascensores, a viajar en avión, a los exámenes, a los cambios, a la enfermedad, etc. Tampoco todos vivenciamos el miedo con la misma intensidad, puede variar desde un leve temor hasta el pánico. Pero en todos los casos, siempre que tenemos miedo es porque sentimos que nuestra integridad psicofísica esta parcial o totalmente amenazada.

Por ejemplo, si no se nadar puede resultarme amenazante una piscina profunda y puedo ver el peligro de ahogarme ante el hecho de tirarme. En cambio, si se nadar disfrutaré del zambullirme sin experimentar miedo. Algo me resulta una amenaza y veo el peligro de terminar herido, porque carezco de los recursos necesarios para evitarlo.


La emoción que vivenciamos como miedo es la que tiene la función de indicar que existe una desproporción entre los recursos que dispongo y el peligro que enfrento (en el ejemplo dado tiene que ver con el no saber nadar y con la profundidad de la piscina); por esto que cuanto más grande sea la desproporción, mayor será la intensidad del miedo.