Mostrando entradas con la etiqueta holismo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta holismo. Mostrar todas las entradas

27 dic 2009

Leonardo Da Vinci quería aprender de la naturaleza. Entrevista a F. Capra.



 Participá en Sincronicidad Consciente a través de Facebook, ingresá a https://www.facebook.com/SincronicidadConsciente

entrevista capra da vinci

Frijof Capra (Viena, 1939) tiene una sensibilidad especial para percibir resonancias en ámbitos aparentemente dispares, como su mentor Gregory Bateson, que buscaba patterns (patrones, pautas, ritmos) comunes a las cosas (“¿Cuál es el pattern que conecta al cangrejo con la langosta, a la orquídea con la prímula y a todos ellos conmigo?”). Investigador en física teórica en el Berkeley de finales de los sesenta, Capra vio que la realidad profundamente dinámica e interdependiente que revela la física resuena con el núcleo clásico de las filosofías orientales. De ahí surgió su primer libro, El tao de la física (1975), cuyas intuiciones básicas siguen siendo reveladoras pese a que la física, como toda ciencia, no deja de evolucionar.

Capra tiene una insólita capacidad para abrir nuevos horizontes y para sintetizar y divulgar sin caer en excesivas simplificaciones. Es criticado por quienes no comparten su audacia interdisciplinar, pero en esa audacia está en buena compañía —Leonardo, por ejemplo.

¿Qué despertó su interés en la ciencia de Leonardo?

La obra científica de Leonardo me ha fascinado desde principios de los años 70, cuando trabajaba en El Tao de la física. Ya en aquella época me impresionó la descripción que hace Leonardo de su enfoque empírico, su “manifiesto científico”, que he puesto como epígrafe de The Science of Leonardo.

¿Podemos decir que Leonardo es el primer científico moderno?

Sin duda. Su enfoque del conocimiento implica la observación sistemática de la naturaleza, el razonamiento, la construcción de modelos teóricos y, a menudo, las generalizaciones matemáticas —es decir, las características principales de lo que hoy llamamos método científico. El único aspecto en el que Leonardo no puede considerarse un científico moderno es que no compartió sus descubrimientos. A diferencia de nosotros, no veía la ciencia como un empresa colectiva.

Su enfoque tiene también mucho de holístico y transmoderno.

27 ago 2009

Tres miradas: Agricultor. Aviador. Astronauta.



Toda entidad es una “totalidad” en sí misma dentro de un contexto acotado y al mismo tiempo también es parte de alguna “totalidad” más grande. Esto vale tanto para una partícula subatómica como para un planeta, para una célula como para un órgano, para una letra como para una palabra, para una persona como para una sociedad... Hacía donde miremos veremos “partes/totalidades”, "totalidades dentro de totalidades"; es decir: holones.

Para que nuestra consciencia abarque la mayor cantidad de holones, tanto en su extensión como en su profundidad, es beneficioso desarrollar tres tipos de miradas:
 La mirada del “agricultor”
Observa cada planta. Se ocupa en detalle de todo cuanto le ocurre a cada una. Su estrecha relación con la tierra le permite hacer lo necesario para que crezca cada uno de sus cultivos.

La mirada del “aviador”
Desde la altura de su avión ve un sector más basto de la plantación que la que veía el agricultor. A distancia de la tierra, pierde de vista lo que sucede a cada una de las plantas, pero gana una visibilidad más amplia que le permite entender lo que esta ocurriendo en otras plantaciones de la zona y en su accionar considerará el beneficio de todas.

La mirada del “astronauta”
A través de la ventanilla de su nave a penas distingue algunas zonas agrícolas, aunque contempla el planeta y más allá de el… La infinita inmensidad de la totalidad le es evidente. Los beneficios de su acción serán de escala global.
Cada una de estas diferentes miradas son igual de válidas, necesarias y complementarias entre sí.
Todos se enriquecen con el entrecruzamiento de la información procedente de cada visión. Por ejemplo: El astronauta sabe de una realidad que trasciende la existencia de cada planta; pero como esa trascendencia incluye a todas ellas, resulta imprescindible el minucioso empeño del agricultor. A su vez, el aviador puede guiar al agricultor para que cuide de sus plantas sin perjudicar a las plantaciones vecinas; o puede advertirlo para que sus alegrías y tristezas no dependa exclusivamente de lo que le ocurra a una sola planta… porque le recordará que el capital de su plantación esta constituido también por muchas más plantas.

Si estás tres miradas están fragmentadas, disociadas y resultan antagónicas entre sí… a corto, mediano o largo plazo habrá consecuencias nefastas en todas las escalas.
Si se siente, se piensa y se hace de manera tal que las tres visiones estén alineadas y resulten coherentes entre sí… habrá un resultado dichoso para todos.

Podemos evitar quedar circunscriptos a los cotidianos vaivenes de nuestra realidad, si ejercitamos y desarrollamos la suficiente movilidad de nuestros puntos de vista de manera tal que nos permita re dimensionar cuanto vivimos desde estos tres enfoques.

Tanto a nivel social como individual, estarán mejor orientados nuestros sentimientos, nuestros pensamientos y nuestras acciones si ante cualquier circunstancia logramos respondernos: ¿Que diría de tal situación… el agricultor? ¿Que diría el aviador?  ¿Que diría el astronauta?


.
Juan Antonio Currado

Licencia de Creative Commons
Tres miradas: Agricultor, aviador, astronauta. by Juan Antonio Currado. http://sincronicidad-consciente.blogspot.com/ is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 Unported License.
Creado a partir de la obra en sincronicidad-consciente.blogspot.com.